1. La sumisa y el sumiso de la sumisa


    Fecha: 09/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: rosameler, Fuente: TodoRelatos

    La situación había dado un vuelco para Nico. Él era un chico de unos veinte años, en la flor de la vida, delgado y un completo sumiso de la que consideraba como una diosa, Katy. Bajita, era bailarina, un buen trasero y una personalidad cabrona.
    
    Ella misma había incapacitado a muchos chicos de sus huevos gracias a las patadas. Ese día estaba amarrado, justo cuando pensaba que iba a tener sexo con ella. Nico tenía una polla circuncidada, pequeña y depilada, dejando claramente su condición de poco hombre debido al diminuto tamaño.
    
    —Katy, yo te amo…¡suéltame! —rogaba a la joven, quien iba enfundada en una camiseta y faldita mientras ponía posturas sexys.
    
    —Ya te he dicho que no hables—se acercó y le dio una contundente patada en su bolsa escrotal haciendo que gritase de dolor, pero sin poder agarrar sus partes.
    
    Luego, se agachó y le colocó una goma elástica en la base de su escroto, asegurándose que quedase bien puesto y fuerte. Nico gruñó incapaz de hacer algo.
    
    Unos segundos después entró una mujer, Rosa. Tapaba su cuerpo con ropa ajustada, y con una máscara. Katy enseguida dio saltitos.
    
    —¡Ama! —un guantazo recibió.
    
    —Ya te he dicho que hablarás cuando te ordene—replicó molesta.
    
    Katy se tocó la mejilla roja de la bofetada, pero esbozó una sonrisa y se colocó de rodillas ante ella. El asombro de Nico fue enorme, aunque no podía hablar por el dolor testicular.
    
    Unos minutos después, la joven ya estaba desnuda, con su bello cuerpo al descubierto y arriba ...
    ... de su vagina, el vello tenía forma de corazón. Colocada bocabajo en el regazo de su ama, Rosa procedió a azotar las nalgas de la joven. Ella suspiraba, apretaba los dientes y finalmente, dejaba escapar gemidos de placer mientras pedía más como una buena puta.
    
    —¡Más fuerte ama!, ¡castigue a esta jodida zorra! —exclamaba ella mientras las manos de la mujer iban golpeando sus nalgas ante la mirada de Nico.
    
    Katy le guiñaba el ojo, sonreía o ponía los ojos en blanco mientras recibía cada golpe.
    
    Lo siguiente fue ella de rodillas, succionando el dildo tan grande y gordo de su ama, quien estaba sentada en el borde de la cama, sujetándola de la cabeza.
    
    —¿Lo hago bien ama? —preguntó mientras masturbaba con su mano la polla de goma y todo en un tono muy sensual.
    
    —Si, has aprendido bien. Ahora vuelve a meterte la polla en la boca—ordenó.
    
    —¡Enseguida!.
    
    Ante la mirada incrédula de Nico, ella se tragó toda hasta que la sacó y tosió un poco, con babas en su boca, pero sus ojos y sonrisa decían lo mucho que lo disfrutaba.
    
    —Ponte en cuatro—palpó la cama y ella se subió colocándose en dicha posición.
    
    Los huevos hinchados del muchacho comenzaban a doler mucho, y más por la goma colocada en estos. Nico veía a la que consideraba como una diosa ser empotrada y follada como una puta, justo como él deseaba hacerlo.
    
    Katy gemía y gritaba llenando la habitación con su voz. Rosa la agarró del cabello mientras aumentaba las embestidas. Luego, preparó todo con sumo cuidado y ...
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