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Mamando en la calle
Fecha: 12/05/2026, Categorías: Confesiones Autor: Solben, Fuente: CuentoRelatos
Me encontraba en casa, terminando mi jornada laboral alrededor de las 18:30, quería comer algo rápido, me acerqué a mi nevera, pero no me quedaba nada para comer rápido, entonces decidí ir de compras al supermercado, era un día con algo de calor así que yo estaba con un vestido rojo delgado, algo largo que me llegaba hasta las piernas, la particularidad del vestido era que su cremallera estaba por detrás, pero llegaba hasta mi culo. Tome mi cartera con mi dinero para poder pagar y me dispuse a salir, como siempre, el no llevar sujetador me permitía exhibir mis pechos mucho mejor, el vestido era bastante más escotado que una polera así que se podían ver mucho mejor mis tetitas, como hacía calor decidí llevar una tanguita puesta, porque el sudor me dejaba el culo muy húmedo y por último como accesorio mi plug con joya bien metido en mi hoyito, me estaba acercando al supermercado, la vez anterior me olvide mencionar que el supermercado se encontraba en una especie de boulevard conformado por otros negocios comerciales, salones de bellezas, tiendas de mascotas, cosas de ese estilo, el lugar contaba con estacionamiento incluso. Les cuento ese detalle, puesto que cuando estaba llegando al boulevard, vi a un señor sentado fumando que estaba de espalda a la calle, mirando al estacionamiento, me llamo la atención porque me pareció conocido, lo mire fijamente mientras avanzaba, de pronto como si lo hubiera llamado con la mirada, el señor se giró y no era otro que don Genaro, la ...
... primera persona que me había tocado el culo en público y que me había dado el valor para llevar mi exhibicionismo a otro nivel, el cuándo me vio se puso de pie de inmediato, note rápidamente que no llevaba el bastón de la última vez, yo le hice señas de saludo y me acerque a él, cuando ya estaba con él le dije. -"¿Don Genaro es usted? ¿se ve muy cambiado cómo está?". Él me miró sonriéndome y me contestó. -"Soy yo señorita, estoy bien gracias, usted se ve muy hermosa como siempre". Yo me reí ligeramente y le dije. -"Usted siempre halagándome don Genaro, nunca deja de ser un caballero, dígame y su bastón?". Él se acercó un poco a mí, me tomó la mano, yo me senté a su lado, se me acercó para decirme. -"Le tengo que agradecer, señorita, porque después de conocerla al tiempo me recuperé bastante de mi espalda, ahora ya puedo volver a caminar sin el bastón". Eso me alegró mucho la verdad, le sonreí y le pregunté. -"Pero qué tengo que ver yo con su recuperación don Genaro, si solo hablamos en el supermercado". Él me contestó. -"Gracias a usted me levantaba tan feliz, señorita, sentía que tenía más ganas de vivir, entonces me cuidé más e hice los ejercicios que me dieron los doctores con muchas más ganas". Yo me reí un poco y le dije. "Ay don Genaro, me parece que usted me está dando mucho crédito". Le pregunté qué otras cosas había hecho en el tiempo que no nos habíamos visto, él me contestó que principalmente volver a dar algunos paseos, ...