1. Mamando en la calle


    Fecha: 12/05/2026, Categorías: Confesiones Autor: Solben, Fuente: CuentoRelatos

    ... trabajar en su casa, y lo que me dijo al final fue lo que más me gustó.
    
    -"Lo que más he hecho era venir aquí, esperando encontrarla de nuevo".
    
    Yo lo miré sorprendida y le dije.
    
    -"¿A mi don Genaro, pero por qué?".
    
    Entonces él me soltó las manos, pasó su mano izquierda por atrás de mí, puso su mano sobre mi culo y comenzó a sobármelo suavemente mientras me dice.
    
    -"Para ayudarla nuevamente, señorita".
    
    Yo solo de mala, decidí jugarle una broma, le fruncí el ceño muchísimo, tomé la mano que tenía en mi culo, la volví a poner por adelante, lo miré enojada y le dije.
    
    -"Don Genaro, me alegra que usted esté mejor, yo lo aprecio, pero me parece que usted está malinterpretando las cosas, le pido por favor que me respete".
    
    Él se quería morir realmente, vi cómo su expresión pasó a nerviosismo y arrepentimiento, me miro apenado y me dijo.
    
    -"Señorita discúlpeme de verdad, creo que me excedí, usted es una joven muy bella y si creo que malinterprete todo, le pido mil disculpas".
    
    Yo lo miré aún enojada, entonces le dije.
    
    -"Me parece bien que usted se disculpe, porque me ofendió muchísimo que usted me toque de mala forma, parece que se olvidó cómo tratar a esta dama joven, la cual usted alaga tanto".
    
    Entonces, en un movimiento disimulado, levanté mi culo un poco, para subirme el vestido por atrás, entonces volví a sentarme, pero ahora tocando el asiento con mi culo directamente, le tomé su mano y le dije.
    
    -"Parece que usted se olvidó, que a esta ...
    ... señorita, le gusta que la toquen de esta forma".
    
    Metí su mano por debajo de mi vestido y la pasé por debajo de mi tanga, levanté un poco el culo arqueando la espalda, dejé su mano agarrándome la nalga derecha y le dije.
    
    -"Directamente sobre la piel, por debajo de la ropa".
    
    Entonces le sonreí y me reí un poco pícaramente, don Genaro volvió en sí y me dijo.
    
    -"Señorita, usted siempre me juega bromas, ya me había asustado muchísimo".
    
    Conversamos un poco más, don Genaro no sacaba su mano de mi culo, estaba fascinado con él, yo sentía muy rico sus movimientos por mis nalguitas, entonces lo invite a venir conmigo al supermercado para que me pudiera "ayudar" con mis compras, el como si fuera un niño se puso de pie de inmediato, caminamos por el boulevard, antes de entrar le pedí a don Genaro que sacara su mano de mi culo para que no nos vieran y nos corrieran por indecencia, él me dio un último apretón antes de entrar y saco su mano, yo me puse a su lado y me apoye en su brazo, entonces al entrar vi como el supermercado estaba repleto, las cajas con grandes filas, mire arriba y vi un cartel indicando era un día especial de rebajas, suspire decepcionada, con tanta gente apenas podíamos caminar juntos, entonces sentí como don Genaro me dio unas palmaditas en mi mano, y me dijo.
    
    -"No se entristezca señorita, siempre hay diferentes momentos y formas para jugar".
    
    Entonces me dejo pasar adelante de él y me dio unas palmaditas muy discretas en el culo, yo lo entendí en ese ...
«1234...»