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La Dama de Tenerife
Fecha: 20/05/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Jon Dom 50, Fuente: TodoRelatos
... su cabeza. Sentirse tan halagada y sometida le volvía loca. Sofía empezó a mover sus caderas, sin dejar de separar sus nalgas. —Muevete hasta que me hagas correr. Quiero llenarte ese culito virgen con mi semen. Así te irás acostumbrando. Siempre que nos veamos te entregarás así. —Sí… —Dime Sofía, en qué piensas ahora. Te veo muy excitada, cuéntame… Entre suspiros y gemidos Sofía intentaba hablar y se movía como una auténtica ninfa clavándose su polla hasta el fondo y sacándosela casi totalmente. —Pienso en el cornudo de mi marido. Que está aquí con nosotros pasándolo muy mal mientras me dominas… —Sigue contándome. —David me pide que pare, que no siga, que no le traicione, pero cada cosa que me obligas a hacer me hace doblemente feliz al ver que le estoy traicionando. —¿Y en qué más piensas, preciosa? —En cuando me lleves a bailar con esos veintañeros. Me encanta bailar. Pienso en ponerles bien calientes y mirarte mientras lo hago. Sentirlos duros en mi vientre y sus bocas hablándome al oído mientras me dicen todo lo que me quieren hacer y yo diciéndoles que así será pero que hoy no, como me has ordenado. Me excita muchísimo pensar que tengo uno por delante y otro por detrás. —Muy bien zorrita. Sofía creo que nos vamos a llevar muy bien nosotros dos. Vamos a crear algo muy especial. Sigue contándome. Sofía estaba en cuatro. Babeaba ya sin pudor un hilo contínuo. Estaba extasiada. Se movía cada vez con más violencia, clavándose a Hugo con más ...
... y más fuerza, mientras él permanecía inmovil, ahora de rodillas en la cama detrás de ella. Ya había superado el momento de dolor y ahora estaba disfrutando los roces en su interior. Para Hugo era una vista deliciosa, su melena a un lado, la cabeza echada hacia atrás, los ojos cerrados. —Hago pausas en los bailes. Los chicos se ponen nerviosos y discuten entre ellos. —Gime y hace largas pausas mientras habla —Vengo contigo y te cuento lo que me han hecho y dicho. Me tocas por debajo y estoy completamente chorreando. Me obligas a ir al baño de la discoteca, regresar y entregarte el tanga, totalmente mojado. Y me ordenas que siga bailando, sin nada debajo… En estos pensamientos y conversaciones morbosas anduvieron un tiempo hasta que Hugo se corrió. Sofía se había corrido ya algunas veces. Le temblaban las piernas, paraba un momento y cuando recuperaba fuerzas seguía. Cuando el clímax llegó, fue como un suspiro. Un momento de entrega total, donde el tiempo se detuvo. Pasaron por el baño y se lavaron bien. A Hugo le encantaba sodomizar a sus parejas pero no soportaba sentirse sucio. Se dio especial interés en limpiar bien su pene, ahora en estado de descanso. Quería que estuviese muy limpio para lo que seguía. Hugo la abrazó después, sin decir nada, de nuevo en la cama. Ella apoyó la cabeza en su pecho, escuchando su corazón. La música seguía sonando. Fuera, el mar susurraba. Y en esa suite de lujo, entre sombras y promesas, se había cerrado una puerta… y se ...