1. ♓️ Piscis IV


    Fecha: 27/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Peter28, Fuente: TodoRelatos

    ... nervioso, señaló un ícono.
    
    —Mira, esta cámara tiene micrófono. No es mucho… pero se escucha algo.
    
    Daniel tragó saliva.
    
    —Ponlo.
    
    El video se activó. La calidad era clara, aunque el sonido parecía un murmullo perdido entre paredes. La escena era distinta a la anterior: Este era amaneciendo. Victoria regresaba del hospital después de haber estado toda la noche allí. Entró al apartamento, con el rostro crispado. Daniel dormía en el sofá. Apenas cerró la puerta, sin permitirle hablar, descargó una bofetada en la cara de Oliver.
    
    El ruido seco de la mano contra la piel retumbó en los parlantes del teléfono. Daniel parpadeó, incrédulo.
    
    Ella no gritó. No lloró. Solo se dejó caer en el sofá, apoyando los codos en las rodillas y enterrando el rostro entre las palmas. El cuerpo entero le temblaba. Era la imagen de alguien atrapado en un dilema insoportable.
    
    Oliver, con gesto sereno, se arrodilló frente a ella. Esa calma calculada que hacía irritar a Daniel. El bastardo tenía la paciencia de un jugador de ajedrez.
    
    La cámara lo enfocaba de costado. Se leía en sus labios, y con el volumen al máximo, apenas llegaba el murmullo:
    
    —Perdóname… por haber entrado en tu cuarto sin permiso. Por haber estado contigo así. Me dejé llevar como si aún fuéramos novios
    
    Daniel apretó los puños. La garganta le ardía. ¿Perdón? ¿Después de arrastrarla a su cama?
    
    Oliver siguió, como si hubiera ensayado cada palabra.
    
    —Si te entregaste con tantas ganas, es porque algo ...
    ... sientes. Deberías estar segura antes de casarte con él.
    
    Victoria negó, sacudiendo la cabeza.
    
    —No, Oliver… no.
    
    Él sacó de la chaqueta dos boletos de avión y los puso sobre la mesa baja del salón.
    
    —Mañana, once de la noche. Regreso a Londres. Ven conmigo. Así lo averiguas.
    
    Victoria alzó la cabeza. Sus ojos se abrieron como si el mundo se hubiera resquebrajado bajo sus pies.
    
    —¿Estás loco? ¿Y dejarlo solo en el hospital?
    
    —Podemos ayudarnos —insistió él—.
    
    —¡No! —ella se levantó de golpe—. No hables de eso. Tú sabes bien que en la universidad no me ayudaste. Que lo nuestro terminó porque me dejaste tirada.
    
    Oliver bajó la voz, modulando cada palabra como un psicólogo que sabe dónde clavar la aguja . ¿ella podría?
    
    —Se te olvida que ya no me habla. Que me guarda rencor. Y que tú… sigues mirándome igual que antes.
    
    — no vive aquí —contestó Victoria, balbuceando.
    
    Intentémoslo
    
    —Joder, Oliver, es jugar con fuego —murmuró, intentando suavizarla—. Pero piénsalo: si de verdad lo amas a él, lo sabrás en ese viaje.
    
    Ella se cruzó de brazos, como una niña desobediente.
    
    —No puedo, Oliver.
    
    —Si te casas con él amándome a mí, lo harás infeliz. —Oliver inclinó el rostro hacia ella—. Y si de verdad lo amas, lo sabrás en ese viaje.
    
    La duda cruzó por los ojos de Victoria. Bastó un parpadeo de inseguridad para que él la besara. Ella, de nuevo, cedió.
    
    Daniel contuvo la respiración.
    
    Lo inevitable volvió a suceder frente a la cámara. Ella en pleno coito lo ...
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