1. A los doce mis grandes amigos me follaron


    Fecha: 28/05/2026, Categorías: Gays Autor: Sofia50, Fuente: SexoSinTabues30

    ... que me embargaba, algo que solía pasarme, cuando tenía algún examen.
    
    Finalmente me coloque boca abajo, separando mis piernas, mientras Rafa continuaba tocándome de una manera muy perturbada y abusiva, sintiendo su miembro rozar mis piernas y posteriormente mis glúteos.
    
    Nunca había tenido una experiencia de ese tipo, y menos siendo en parte impuesto, que a pesar de eso me fui entregando gradualmente, hasta que sentí uno de sus dedos, introducirlo hábilmente en mi orificio.
    
    Mis gemidos se fueron acentuando mientras un segundo dedo acompañaba al primero, para iniciar un acompasado movimiento, besando y mordisqueando mi cuello. Estaba temblando, por la tensión, sintiendo mi cuerpo apesadumbrado y repleto de adrenalina, no sé si sentía excitación, o si lo deseaba, aunque no intentaba impedir, lo que se avecinaba. A medida que me iba entregando, el Rafa parecía acrecentar su dominio, donde dócilmente me fui entregando, de manera imposible de escapar.
    
    Aglutinándose nuestros cuerpos, me gira, besando mis labios, mientras oprimía mi verga dura, no sé qué me sucedió, pero intente besarlo, mientras nos prendíamos en un apasionado contacto de nuestros labios, donde mis mejillas se iban acalorando.
    
    Después de algunos movimientos, comencé a besar su verga, hasta mamarla con total devoción, mientras su dedo índice se introducía por mi recto, chupando con mayor ahínco su aparato, que trataba de humedecer totalmente.
    
    Hasta que me cuando sentí su aparato reproductor ...
    ... pasarlo por mi raya del culo, hasta apoyar su punta en mi abertura, comenzando a oprimir su extremo, intentando introducirla, sintiendo como lentamente se iba desplazando por mi virgen conducto, hasta parecer que me partía, percibiendo como si mis órganos se fuesen comprimiendo. Creo que como para justificar mi entrega, pensé, que le estaba haciendo un regalo a uno de mis mejores amigos. Cuando sorpresivamente en escasos instantes su empinada verga, se había adueñado de mi interior, diciéndome;
    
    “Eres una delicia, Oscar, me encanta estar dentro tuyo” Mientras mordisqueaba mi cuello, cuando con un rápido empellón, introdujo la totalidad de su verga.
    
    El ritmo se transformó en algo frenético, apoderándose de mi cuerpo haciéndome gemir de placer, y en parte de dolor donde esas sensaciones se funcionaban disfrutando ampliamente de ese sexo anal. Cuando sus embestidas pronto se volvieron más fuertes, más violentas, percibiendo la fricción de su verga en mi membrana intestinal, que después de una serie de empellones rápidos y penetrantes supuse que estaba cerca de eyacular, y así fue… su verga tocó fondo en mí y sentí claramente cómo sus tibios jugos, iban irrigando mis intestinos.
    
    Él temblaba, se retorcía apretujado mis pechos y pellizcando mis pezones, se convulsionaba y temblaba como un poseído, gruñendo con cada disparo que salía de su verga, y de pronto se desplomó sobre mi espalda, abrazándome exhausto y sudoroso, pero sin sacar su verga de mi adolorida funda.
    
    Mi cuerpo ...
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