-
A los doce mis grandes amigos me follaron
Fecha: 28/05/2026, Categorías: Gays Autor: Sofia50, Fuente: SexoSinTabues30
... estaba empapado por el sudor, a pesar del fresco de la habitación, cuando la quito de mi culo, inexplicablemente comencé a mamarla mientras me masturbaba, percibiendo un sabor extraño pero muy atrayente, posiblemente por esa mezcla de semen y mis heces. Cuando terminé de eyacular, me sentí algo avergonzado por lo que acababa de hacer, acurrucándome en un extremo de la cama, con la idea de no repetirlo. “Por favor Rafa, no le vayas a contar de esto al Beto, y no creo volver a repetirlo” Le comento. “Está bien, no te hagas problemas, esto queda entre nosotros, pero realmente me encanto” “A mí también” Dándole un beso en los labios. Esa noche me dormí recordando lo sucedido con mi amigo. Pasó un tiempo, donde intentamos cortar, con nuevos encuentros, a pesar que el Rafa, hacia alguna sugerencia, a pesar de estar tentado en repetirlo, me contenía, no deseaba ser un homosexual, más que nada, pues en esa época, no eran muy bien vistos. Hasta que una tarde estando en mi casa, mi madre salió a hacer unas compras, el Rafa aprovecho el momento para besarme, respondí, aunque traté de impedirlo, otro beso, hasta que me gira, acostándome sobre la mesa de la cocina, bajando mi pantalón y calzoncillo, diciendo: “Que culito redondito, tienes” No hice más nada, separando mis piernas, donde me penetro rápidamente, volviendo a sentir ese excitante contacto, mientras entraba y salía con bastante ímpetu comencé masturbarme, gimiendo, mientras disfrutaba de ese coito anal., ...
... si bien fue bastante rápido, no lo suficiente, al oír la puerta de calle ante la llegada de mi madre, que por suerte no nos descubrió. A pesar que no pretendía repetirlo, la seducción, del Rafa, volvió a llevarme a repetirlo, cuando lo hacíamos, ante la presencia de cualquier oportunidad. Pero en parte habíamos abandonado a Beto, que se sentía algo afectado por ese motivo, pero no dudaba que algo sospechaba. Ya habíamos estado de acuerdo en decirle lo nuestro, si bien no era un idilio, existía una atracción sexual. Por suerte comenzaron los días más calurosos, el Rafa, conocía un lugar, que era bastante desierto, un largo tramo de la playa estaba sobre un acantilado, donde su acceso era bastante dificultoso, o caminar casi 2 km antes por la orilla del mar para llegar a ese lugar. Me pareció un lugar ideal, alejado, desierto, permitiendo poder hacer cualquier cosa, cundo se lo propusimos a Beto, no le agrado, fue difícil terminar de convencerlo, pero ante nuestra insistencia, diciéndole que lo íbamos a pasar bien, termino cediendo, no demasiado convencido. Fuimos en bicicleta, recorriendo ese largo tramo por la orilla, donde la arena firme nos permitía ir seguros. Acampamos en un sector, donde había como cuevas, producidas por el choque del mar socavando a través de los años. Beto parecía bastante más entusiasmado por el lugar, nos metimos un poco en el agua, después comimos algo de la merienda, jugamos a la pelota. Hasta que nos acostamos a la sombra, como ...