1. La masturbación con Esteban


    Fecha: 28/05/2026, Categorías: Masturbación Autor: Eunoia, Fuente: CuentoRelatos

    Mi primo Esteban volvió con un DVD en la mano.
    
    —Verás, éste si es bueno, chaval.
    
    Yo dejé la revista erótica a un lado.
    
    —Oye, ¿cuándo vuelven los titos? -Los “titos” eran sus padres, porque yo estaba de vacaciones en su piso una semana.
    
    —No vuelven hasta la tarde; han salido a comer al japonés -Introdujo el DVD en el aparato y, señalando mi revista dijo-: Esto se mueve… y -riendo- además te deja las manos libres.
    
    La camarera y su alumna se divierten. Así se titulaba.
    
    Una rubia maciza, vestida con un uniforme ridículamente corto -se le veían las braguitas de encaje- y una cofia extemporánea, hacia la cama en una habitación. Un minuto después entraba en el cuarto de hotel -supuestamente-, una mujer morena más bajita y con menos kilos, vestida de la misma forma: eso que los varones tradicionales denominan “provocativa”. Cada una tiraba de las sábanas por cada lado, iban incrementando los tirones en los extremos en medio de una cascada de risas hasta que el juego se hizo más agresivo en una lucha de almohadas.
    
    La escena dio paso a otra en que las mujeres se besaban violentamente y se desvestían una a la otra. La pequeña tenía unas tetas inmensas y un coño de labios muy salidos; las mamellas de la rubia eran pequeñas, pero sus pezones erectos y rosados compensaban la descompensación; tenía una preciosa vulva con los labios vaginales internos, pero una sensual línea en la boca cerrada del coñito. Ambas se tumban en la cama y montan un excitante 69.
    
    En eso, ...
    ... entra un muchachote con un traje ajustado y corbata -el supuesto y nada creíble cliente-, que las “pilla” en su lúdico entretenimiento laboral
    
    El hombre es invitado al juego por las caricias de la rubia, que los desnuda, mostrando una musculatura exagerada y varios tatuajes enormes en los antebrazos y el cuello. Y comienza el ménage à trois. El tipo tiene un buen rabo y, para mostrar mejor los intensos primeros planos, va depilado.
    
    —¿Qué, a que es mejor?
    
    Naturalmente, es mejor. Bajo mi short mi pija está apretada contra la bragueta con una fuerte erección. Disimuladamente echó un vistazo a Esteban. Su mano reposa entre los muslos y el montículo que forma entre sus ingles habla por sí mismo. De alguna forma, eso incrementa mi excitación. Mi boca de llena de saliva caliente y espesa, lleno de deseo sexual.
    
    En la pantalla, en un plano lateral en zoom, la morena le está haciendo al rubio una felación de profesional. Su tranca está completamente dentro de la boca glotona. La otra le chupa el higo desde detrás; el interior del chocho es de un color rosado. La rubia lame los largos labios de la vulva y hunde su lengua en el canal dilatado de la morena; mete dos dedos y comienza a masturbarla, sin que la otra abandone la mamada.
    
    —¡Ya me gustaría que esa morenita me hiciera a mí esa mamada! -exclamó mi primo.
    
    —Joder, ¡y la rubia, chico! -le respondo-, ¿no te la follarías?
    
    —Me dejaría follar por ella… uauuuh -en la televisión, el hombre coge por detrás a la rubia y, ...
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