1. La masturbación con Esteban


    Fecha: 28/05/2026, Categorías: Masturbación Autor: Eunoia, Fuente: CuentoRelatos

    ... a la vez que la morena se soba el coño y le magrea las tetitas a la rubia, la penetra de un solo golpe. La polla se clava y comienza a galoparla-. ¡No puedo más, Juan! -y se baja el pantalón. Hasta ahora solamente había visto a Esteban con la pija relajada, en el vestuario de la piscina. Tenía un falo enorme, con un glande grueso en la punta y enrojecido por la tensión sexual.
    
    El folleteo sigue en las imágenes. Yo miró de reojo a Esteban, que se acaricia los huevos y se baja lentamente el prepucio. Escucho su respiración agitada… Tampoco yo puedo más. Me abro el short y mi polla salta al vacío. La tengo durísima, con el capullo húmedo por el flujo.
    
    —¡Joder, tío! -exclama mi primo- Ya no podías más… -y estalla en una carcajada.
    
    Yo me voy sobando el glande. La corona está morada y las venas del mástil hinchadas. Las escenas me han puesto cachondísimo. Me giro y observó a Esteban. Con una mano hace girar el capullo entre los dedos; con la otra se oahes despacio. Me pilla mirando.
    
    —Yo me masturbo cada noche, ¿y tú?
    
    —¿Viendo la peli? -le pregunto.
    
    —No, no hace falta… con la imaginación y los recuerdos. ¿Y tú? -inquiere a su vez-.
    
    —No tan seguido. Prefiero follar con Nati, o sobre todo que me haga una mamada.
    
    Ahora es la rubia la que se está comiendo el pollón del rubio, que gime. La morena se ha metido un dildo en el coño y se retuerce de gusto con él dentro.
    
    —A veces -dice-, yo prefiero hacerme una paja. Conozco mejor mi polla -y se ríe de nuevo a ...
    ... carcajadas. Abre los muslos y su miembro está vertical.
    
    Yo juego con mis testículos, que están duros: noto los huevos pegados a la base de mi tranca. También está tiesa.
    
    —¿Cómo te gusta a ti que te lo hagan? -su voz es pastosa, presa de la lubricidad.
    
    Yo respiro con dificultad y trago sonoramente saliva. Grito toda la verga; el anillo del glande está caliente y morado.
    
    —Así -respondo y sin saber bien porque le hago una demostración.
    
    Esteban se acerca. Su polla se balancea a cada paso. Observa con atención. Se acaricia los cojones. Su verga tiene la boca del capullo completamente llena de flujo. Yo me pajeo sólo el glande. Esteban me imita.
    
    —¿Así? -dice. Pasa sus dedos por el grueso glande.
    
    Entonces lo suelta y pone su mano si te la miau.
    
    —¿Quieres que pruebe? -me pregunta con ojos vidriosos-.
    
    Yo me he quedado asombrado. No esperaba esto. Lo miro fijamente. La verdad es que su propuesta me ha puesto caliente a tope. Nunca he tenido experiencias homosexuales me digo a mí mismo:
    
    —Ahí la tienes -y quito las manos.
    
    Esteban se arrodilla frente a mí. Veo la tele. El rubio tiene a las dos mujeres arrodilladas, con los culos hacia él. Va jodiendo alternativamente a una y otra. Los coños están dilatados y brillantes de flujos: la tranca entra y sale con facilidad; las mujeres abren la carne con una mano; la otra está en los clítoris, masajeándolos. Bajo la mirada. Esteban me ha agarrado el falo. Su mano acaricia mi pijo y sube al capullo. Observo que mi ...