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La enfermedad de mi hijo (3)
Fecha: 28/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Manuela, Fuente: CuentoRelatos
... la puerta con pestillo, quitarse toda la ropa y meterse bajo la ducha. Aun con rastros de semen en la cara de la doctora Marta empezó a tocarse ya que estaba demasiado caliente tras lo sucedido con Dani. No tardó mucho en llegar al clímax, luego se limpió todo el semen que aún tenía en la cara y se relajó unos minutos bajo el agua caliente. Al acabar se secó y salió a cambiarse a su habitación. Al acabar se puso una camiseta holgada blanca que dejaba a la vista sus curvas por primera vez. La mujer de 52 años conservaba aún muy bien sus pechos y sus curvas. No estaba rellenita ni había tenido hijos por lo que tenía un cuerpo mucho más joven que su edad. Le tocaba a Dani entrar a la ducha y relajarse un poco. Acababa de vaciar una gran cantidad de semen y se sentía mucho más tranquilo. Después de unos minutos salió y se puso otra vez el mismo pantalón de chándal, no le quedaba otra visto que ya no tenía ningún otro pantalón que no le doliera sin calzoncillos. ―¿Te has puesto el mismo pantalón? ―Si es que no tengo otro pantalón de chándal, pensaba estar durante el día con los vaqueros y dormir con el de chándal, pero como me has dicho que no es bueno para mi llevar calzoncillos pues no puedo ponerme vaqueros porque me rozan y me duele. ―Claro es normal, el problema es que mañana es domingo y las tiendas estarán cerradas. Bueno pues no pasa nada, aguanta con este pantalón esta noche y mañana ya veremos lo que hacemos. ―Vale. ―Yo me voy a dormir ya que estoy ...
... algo cansada, pero si necesitas la mínima cosa o si te duele o algo no dudes en despertarme, —dijo Marta. ―Vale te avisaré si pasa algo. Por cierto, te quería preguntar, he traído conmigo la play y ahora mismo no voy a dormir, te importa que juegue un poco. ―Para nada, estas de vacaciones así que disfruta, además mi habitación está lejos así que no te tienes que preocupar por el ruido ni nada, juega y pásatelo bien, como si estuvieras en tu casa. ―Gracias —dijo Dani dándole un beso de buenas noches Marta recordaba todas las cosas sucedidas durante el día y se sentía aun caliente pero decidido no tocarse y dormir pues realmente estaba cansada. El día siguiente empezó como acabo el anterior, mi hijo jugando a la consola mientras desayunaba y Marta completando unos informes del hospital. Hacia calor y mi hijo decidió ir a ducharse mientras yo llamé a Marta por teléfono: ―Hola Manuela ¿que tal el viaje? ―Bastante cansada, pero he llegado bien y estoy en el hotel descansando, mañana empieza la primera parte de la conferencia así que hoy voy a aprovechar y descansar. ¿Qué tal estas tu? ¿Y cómo esta Dani? ―Bien gracias, los dos estamos bien, de momento sin problemas. Ayer no pudo hacerlo solo así que le ayudé, pero sin embargo hay algo que me gustaría decirte. Los calzoncillos de tu hijo le aprietan dada la enfermedad que tiene. ―Ya, pero son los calzoncillos que a él le gustan, se siente cómodo así. ―Lo entiendo, pero tiene los testículos hinchados así ...