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Piel en penumbra - parte 2-
Fecha: 29/05/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Patternman, Fuente: TodoRelatos
Pasaban los días y después de aquel no se daban más encuentros, el garaje solo era un lugar oscuro, sin más; a veces veía su coche aparcado, otras no, pero ni rastro de ella. La vida seguía. Un día al bajar por el ascensor y abrir la puerta, vi como había un papel en el limpiaparabrisas de mi coche, pensé que quizás se trataba de algún sitio publicitando sus servicios el cual no me había dado cuenta de quitar; la sorpresa fue cuando me acerqué para cogerlo ya que me pareció ver que había algo escrito en él, parecía una nota. "El coche me vuelve a fallar" No había duda que era de Blanca. solo ella me dejaría tal cosa. Parecía necesitar otro encuentro. Seguían pasando los días y obviamente ni ella ni yo íbamos a quedarnos haciendo guardia en el garaje para esperarnos. Llego otro día al coche, y de nuevo otra señal de que me buscaba, junto a la puerta del conductor se hallaba una garrafa de líquido con una nota que decía: "Me ayudas a llenarlo?" A todo esto hay que decir que por suerte mi mujer no baja al garaje, ya que no conduce, lo cual me viene bien para que no encuentre esas notas. Decidí dejarle una a Blanca en su coche. "Esta vez te enseñaré bien el agujero que es" Un día , a última hora de la tarde volviendo del trabajo, vi como entraba su coche en el garaje cuando yo también me disponía a hacerlo; ya habían pasado varias semanas desde aquel día. Ella aparca en su plaza, entro yo y aparco en la mía, se baja del coche y abre su capó, ...
... voltea su cabeza a mirarme, la miro y sonrío. Bajo del vehículo y voy hacia ella mientras se escucha como se cierra la puerta del garaje. Y colocándome frente a ella, la agarré fuerte del culo y le asesté un buen morreo. Le dije al mismo tiempo que la agarraba nuevamente del culo y la apretaba hacia mí. Empecé a desabrocharle la camisa, la cual como la anterior vez, no llevaba nada debajo, sus pequeñas tetas me saludaban con sus firmes pezones a los que no pude contenerme morder. Ella estiraba su mano buscando acceso en mi pantalón por el cual poder llegar a mi polla. Me llevé una grata sorpresa al desabrochar los suyos y comprobar que tampoco llevaba nada abajo. Pudo al fin desabrochar mi pantalón e inmediatamente se puso de rodillas ante mí y se la metió en la boca. Tras tremenda zampada solo pude agarrarla de la cabeza y apretársela aún más si cabe contra mí. Con una mano en la base de mi polla, la cual no paraba de mover, y su boca, me la estaba comiendo de una forma brutal. Sí que parecía haber despertado a una loba pues no tardo mucho en hacer que me entraran ganas de correrme. Mientras se acababa de levantar ya procedía a acabar de bajarle los pantalones, ya desabrochados, y voltearla empujando con una mano su espalda hacia el vehículo de al lado dejándola con los pantalones por las rodillas y con el culo bien en pompa hacia mi. Metí la mano directa entre sus piernas, las cuales medio abría como podía, tocando así su coño y mojando mis dedos, empecé a ...