-
Una herencia familiar muy complicada III
Fecha: 29/05/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... de una vez se acostase conmigo pensando en ti o incluso deseando que retozaras junto a nosotros. – dijo Gea sorprendiendo a Catalina a la vez que le alargaba la carta que Ulises le había dejado a ella y en la que confesaba su amor por la madre de Penélope – Anda lee lo que me dejo como despedida, me dice que me respetaba y a la vez que quería compartirme contigo. Mientras Catalina leía, cada vez más aturdida y sonrojada, la carta manuscrita que Ulises le había dejado a su esposa, Penélope que se había situado tras su madre también la leía, y cuando terminaron, Catalina roja como un tomate, no sabía que decir ni que postura adoptar, pues su nerviosismo era evidente, no así su hija que con cara de cachondeo y mirando a Gea la dijo: -Y a ti, por como lo has dicho, es evidente que no te ha molestado enterarte ahora que tu esposo tuviese esas, digamos fantasías eróticas con tu mejor amiga. ¿Me equivoco? -Pues sí y no. – dijo riendo Gea ante la cara de sorpresa de Penélope que no se esperaba esa contestación – Si te equivocas porque no me he enterado ahora, lo sabía desde que ella dio a luz y desarrollo aún más sus hermosas tetas, porque era más que evidente como Ulises miraba y trataba a Catalina, pero también he de decir que siempre fueron unas fantasías muy respetuosas ya que solo yo me debí de dar cuenta viendo como ella se lo ha tomado. Y no te equivocas en que no me ha molestado, porque era normal que Catalina levantase pasiones, era y sigue siendo preciosa. Es ...
... posible que hasta a mí me gustase en aquellas fechas y además es muy difícil que yo me enojase con ella, la quería y la sigo queriendo muchísimo. -Pues si ha parecido que me ha sorprendido el amor que me profesaba y que declara en su última confesión a su propia esposa, no es así, lo que me ha sofocado es saber que mi amadísimo Caín era hermano de Ulises. – dijo Catalina soltando un enorme suspiro – Claro que sabía lo que Ulises sentía por mí, era más que evidente como me miraba, sobre todo cuando amamantaba a Penélope, y lo que voy a confesar ahora es posible, que si te haga enojarte conmigo Gea, porque en más de una ocasión y ante las atenciones que me dispensaba, como se preocupaba por mi hija y como me miraba, me ponía tan cachonda, que en muchas ocasiones le provoque descaradamente, sin tener ni idea que esas deferencias hacia mi persona fuesen posiblemente por ser la amante de su hermano fallecido y la madre de su sobrina, cosa que yo desconocía hasta hoy. -Bueno es agua pasada, y quizás la más beneficiada fui yo, ya que supongo que cuando tú le encendías su antorcha yo tenía el privilegio de apagarla. – dijo riendo Gea – Yo tampoco tenía ni idea de que fuese hermano de Ulises, y ahora entiendo que tu amante gigantón no se atreviese a entrarme jamás, a pesar de que yo también en alguna ocasión lo provoque para ver sus reacciones, porque Caín era realmente hermoso, un ejemplar de hombre único a pesar de su zafia desenvoltura. -Coño de lo que acaba enterándose una. – ...