1. Decadencia filial: Un acuerdo inesperado (1)


    Fecha: 03/06/2026, Categorías: Incesto Autor: DeRelatos, Fuente: CuentoRelatos

    ... convencido de que las cartas ya estaban echadas para su madre por lo que decidió adelantarse y ser él el que diera el primer paso.
    
    A través del sonido del agua que goteaba sobre la nuca de Mariana, ella seguía escuchando débiles pasos que se acercaban. Aunque no había dejado la puerta del baño abierta a propósito, pensó que lo mejor sería no darse la vuelta, quedarse como estaba y seguirle el juego a su hijo. Sabía que era él el que entraba para verla ducharse, así que decidió no empeorar las cosas e incomodarlo. Disimuló y dejó que la observara centrando la vista en su culo.
    
    Se limitó a lavarse las nalgas y los muslos, y mantuvo la cabeza mirando hacia la pared, aunque prestando atención a cualquier sonido que se acercara por detrás. Mientras se lavaba, se aseguró de levantar más el trasero. Entonces escuchó algo metálico. Manuel se estaba desabrochando el cinturón.
    
    Optó por continuar e inclinarse más, lo que pareció acrecentar su excitación. Tenía el jabón en la mano y lo dejó caer a propósito. ...
    ... Escuchó lo que estaba segura era un jadeo ahogado. No se dio la vuelta. Al contrario, se agachó muy despacio para que, al recoger el jabón, su culo pareciera lo más grande y ancho posible. Sabía que estaba funcionando porque inmediatamente pudo oír a su hijo exhalando gemidos. Siguió agachada, apretando las nalgas contra la mampara, y luego escuchó sus gemidos más fuertes detrás de la espalda. Sintió que se acercaban, como si alguien le respirara en la nuca. Pensó que la situación se le había ido de las manos, por lo que decidió interrumpirlo.
    
    —¿Acabaste, hijo?
    
    Ella seguía en la misma posición, con la cabeza mirando por encima del hombro. Fue un momento incómodo para los dos. Manuel había eyaculado y, si no fuera por la mampara, habría manchado con semen a su madre. Al disminuir la euforia, se sintió avergonzado y quiso inventar una excusa de por qué había entrado en el baño, pero ella lo detuvo diciéndole que no quería hablar de eso.
    
    —Nos ocuparemos de esto mañana. Ahora vete a la cama, Manuel. 
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