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Confesión de una mamadora compulsiva (< de edad)
Fecha: 11/06/2026, Categorías: Hetero Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30
... pantalla. Me llegó un snapchat de Andrés. Andrés era el típico fuckboy del colegio, que además de churro y popular, tenía reputación de perro. Simplemente dicho, se comía a lo que le pasara al frente. Al abrir el snapchat, vi una foto de Andrés con Mateo, uno de sus mejores amigos, y uno de los niños más deseados de mi colegio. Mateo, con su fuerte apariencia, ojos claros y pelo negro, siempre había sido uno de los seniors mas churros y sin pensarlo, le escribí. Facebook Yo: Hola Mateo: Hola que mas como vas Yo: Bien acá super cansada y tuu Mateo: Y eso porque así tan cansada. Cae a mi casa si quieres. Yo: Con quien estas Mateo: No hombre solo Yo: No estas con Andrés? Mateo: Sii los dos. Cae Yo: Uyy no cuando estés solo me avisas Mateo: Bueno ya vente ya estoy solo Mateo: Vente con maria b Yo: Se durmió Mateo: Espérate 15 mins y vienes para acá Después de más conversación, y unas pequeñas mentiras de mi parte para que mi mama me dejara salir, me encontré con Mateo en mi portería. Juntos caminamos hacia la casa de Andrés, a unos metros de distancia, y mientras esperábamos a que llegara el Uber, Mateo me dio un pequeño y corto beso. Sentada entre Mateo y Andrés, e intoxicada por el olor a aguardiente que todavía los perseguía, me di cuenta que iba a ser una larga noche. MATEO VIRGINIDAD PARTE 2 Guiada por Mateo, dejamos a Andrés en la sala mientras caminamos hacia su cuarto. Con la confianza de un hombre que sabe que va a conseguir lo que quiere, me sonrió al sacar ...
... una botella de whiskey “para calmar los nervios.” Después de un par de tragos, nos encontramos acostados en la cama. Besos que comenzaron delicados se convirtieron en besos hambrientos y apurados, mientras me susurraba que me quitara la ropa. Rápidamente desabroche mis pantalones, dejándolo acariciar mi recién expuesto culo, y en pocos segundos sus manos se arrastraban por mi cuerpo, acercando su gran mano a mi parte intima. Al rozar sus dedos por mis panties y sentir la leve humedad que se estaba formando, movió su otra mano hacia mis senos, y me comenzó a acariciar. Pronto me quitó el brasiér, asegurando un fácil acceso a mis sensibles pezones, los cuales se endurecían con la proximidad de su mano. Inesperadamente, la mano que estimulaba mi intimidad femenina, y la que me traía placer, desapareció, seguida por la que Mateo usaba para masajear mis senos. Me desperté del trance que había causado el placer sexual a encontrarme con su pene. En ese momento de mi vida ya había conocido a suficiente miembros masculinos para reconocer que este era pequeño. Pero hey, el tamaño no importa, ¿o no niñas? Decidí devolverle el placer que me había traído a mi y empecé a masajear su erección, sintiéndola crecer bajo mi mano. Después de un tiempo, me intrigó con una propuesta: —Linda, ¿tiramos? ¿Como le iba a decir no a esos ojos claros? Libres de incomodidad, Mateo se paró de la cama y fue a buscar un condón, mientras yo me senté en la esquina. Al verlo de vuelta preparado para continuar, ...