-
Confesión de una mamadora compulsiva (< de edad)
Fecha: 11/06/2026, Categorías: Hetero Autor: Orlok82, Fuente: SexoSinTabues30
... abrí las piernas y me preparé. No me lo creía. Yo, la niña que antes nadie conocía, sentada en la cama de uno de los más populares de mi colegio —y en esas de Bogotá—, a punto de perder mi virginidad con él. ANDRÉS Toda la expectativa y emoción murió cuando, en vez de placer, cada vez que Mateo intentaba penetrarme, me invadía un inmenso dolor, y para ahorrarme la formalidad: no entraba. Luego de lo que sentí como horas de frustración, se paró, y sin dirigirme la palabra, camino hacia su baño. El hombre mas churro del colegio se había aburrido, y yo; yo seguía virgen. Mateo, encerrado en su baño, me dio el espacio y tiempo para pensar. No sabia si estaba frustrada o aliviada. ¿Quería perder la virginidad a los 15? ¿Quería hacerlo con alguien que no me apreciaba? El regreso de Mateo interrumpió mis reflexiones, y aunque intenté esconder mi asombro, se que él percibió mi reacción. La erección que tanto me había intrigado antes había desaparecido, y en su lugar estaba un pene flácido, y un dueño cansado. —¿Rosario quieres quedarte? —me preguntó, disimulando un tono irritado. Me demoré mucho en responder. —¿Por qué no sales y acompañas a Andrés? —insistió, guiándome hacia la puerta. Poco a poco, su voz cambiaba de irritado, a cansado, y pronto a dormido. Hice caso a sus señales, y me dirigí pausadamente hacia la sala, donde Andrés estaba sentado. —¿Como les fue? — preguntó entre pequeñas risas. —Bien —respondí, con pocas ganas de elaborar. —¿Y Mateo? —Se durmió. Andrés se ...
... río, y aprovechando la situación, comenzamos a hablar de nuestras vidas. Durante estos últimos meses aprendí que estar o haber estado expuesta sexualmente abre las puertas para conversaciones extremadamente interesantes. Mientras discutíamos su extensa vida sexual en comparación a la mía, que apenas comenzaba, nuestros cuerpos reaccionaban al estimulo de la conversación. Lentamente, noté como sus ojos me trazaban el cuerpo, y sus palabras perdían sentido en mi mente. Una vez más, volvían a mi las sensaciones que había tenido con Mateo, pero esta vez nadie me tocaba; el placer venía de mi imaginación. Sentí de nuevo la humedad en mi entrepierna y la firmeza en mis senos. Guíe mi mirada al espacio entre las piernas de Andrés, y observé como la tela se templaba y un leve levantamiento se formaba. Andrés, descifrando lo que no pude expresar en palabras, me extendió la mano, y con el deseo animal que evidentemente compartíamos, me guío al cuarto adjunto, que permanecía abandonado. VIRGINIDAD PARTE 3 Plenamente llevados por las ganas, Andrés y yo compartimos besos violentos y hambrientos. Al buscar cerrar mas y mas la distancia entre nuestros cuerpos, nos aproximamos a la cama, y en la oscuridad de la noche, usábamos nuestras manos para estudiar nuestros cuerpos. Sin distanciar los labios, nos apresuramos a remover todo lo que se encontraba entre piel y piel. Dentro de poco, todo menos mis panties habían quedado en el piso, y me acosté en la cama, buscando maximizar el placer que ...