1. La novia de otro


    Fecha: 11/06/2026, Categorías: Infidelidad Autor: PobreCain, Fuente: CuentoRelatos

    ... habitación.
    
    La situación era tensa; la conversación había sido esclarecedora pero la visión de esas fotos había turbado mucho a Paula y abrazándola le dijo.
    
    —Me has preguntado antes si creo en las casualidades y te aseguro que desde hace unos minutos he de responder con un rotundo ¡SI! La mujer se dejó abrazar y comentó como si hablara consigo mismo.
    
    —Matías me habló de su primo; se había marchado a Tenerife después de divorciarse de una mujer maravillosa con la que estuvo él unos meses para consolarla pues la ruptura fue traumática y según me contó es que el esposo la hizo sufrir mucho con sus infidelidades, pero ya veo que la historia es muy diferente y Matías un desalmado; después de vivir juntos seguía visitándola de vez en cuando aunque nunca me la presentó ni yo le pregunté; estaba orgullosa de que se preocupara por ella y que pasaran la noche “charlando para animarla” como comentó una de las primeras noches que pasó con ella cuando ya vivíamos juntos.
    
    Juan la llevó de regreso a la cama y terminaron de pasar la noche, pero sin tener más sexo pero sin soltar ese abrazo que tanto bien hizo a ambos; no durmieron en absoluto y a media mañana salieron a desayunar a un bar cercano a donde había dejado el coche la noche anterior, después la acompañé y por indicación de Paula aparqué en un lugar desde donde se veía el piso que compartía con Matías.
    
    Esperamos, cerca de las dos lo vimos salir y entramos nosotros; en dos bolsos y una maleta que sacó de un armario ...
    ... guardó una serie de cosas, sobre todo ropa zapatos además de un portátil, había dejado un elegante vestido sobre la cama que se puso directamente sobre la piel y con un guiño me indicó que podíamos marchar. Comimos en el mismo restaurante donde cené la noche anterior y después marchamos a mi casa donde pasamos la tarde en la cama sin comentar nada de lo sucedido desde la llamada a Matías.
    
    Salimos a cenar y después caminamos por el paseo marítimo, me tomó del brazo para que parase y preguntó.
    
    —¿Cuándo piensas marchar a Tenerife? Tengo unos cuantos días de vacaciones y me gustaría pasarlos contigo. ¿Me dejaras que te acompañe?
    
    La besé y le dije que estaría encantado de tenerla como huésped todo el tiempo que quisiera. Esa noche fue espectacular, volvimos a ser esa máquina perfecta de sexo en que ambos nos entregamos a fondo sin guardarnos nada; ver como enlazaba los orgasmos jadeando y bufando como una vieja locomotora era la mejor de las recompensas y cuando de madrugada quedamos rendidos me sentí muy afortunado por haber tropezado son ella y por su expresión supe que sentía algo semejante.
    
    Nos adormecimos abrazados y entre brumas noté que se levantó y que hacía algo en el ordenador, más tarde la noté junto a mi otra vez y sus labios recorrieron mi cuerpo hasta quedar en posición para hacerme sexo oral hasta conseguir su premio; se durmió abrazada a mi otra vez hasta avanzada la mañana.
    
    Llevamos unos meses juntos y ha encontrado un empleo en la isla, está decidida ...