1. Corrida anal con beso negro. En busca de los 4 pedos


    Fecha: 12/06/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: Ivan, Fuente: CuentoRelatos

    ... Yo seguí ahí, aguanté como pude y esperé lo inevitable: la corrida.
    
    Ella me avisó: ¡me corro!
    
    Retiró la mano de su clítoris. Yo saqué la lengua, puse mi boca a una distancia de un dedo y me la abrí.
    
    Si nunca te han tirado un pedo en la boca quizá no sepas que nunca estás del todo listo.
    
    El primer pedo fue todo viento y casi no hizo ruido pero tenía mucha cantidad. El gas pasó directo de su culo a mi boca, llenando esta de un sabor horrible y amargo y después pasando a mis pulmones. Me produjo un arcada que se vio interrumpida por el segundo pedo.
    
    El segundo pedo hizo ruido y aunque menos voluminoso fue más denso. Dentro de mi boca casi parecía masticable. El gas se pegó a todas las paredes de mi boca y lo que ya no cupo salió de mi boca y lo respiré por la nariz.
    
    El tercer pedo tardó un poco más como esperando a que sugiriese los 2 primeros y se pareció mucho a primero. Mucho aire en mi boca. Aún si hubiese mantenido la respiración, era un pedo largo que me habría comido de todas formas. Aquel no me sentó tan mal.
    
    Pasaron 2 y 3 segundos y parecía que no había más pedos. Hasta que con una mano se levantó una nalga y apretando un poco se echó un cuarto y último pedo.
    
    El cuarto pedo hizo el ruido de un globo al desinflarse y tampoco trajo gran cantidad de aire. Pero el sabor era tan profundo que fue casi como masticar su mierda.
    
    Ella, satisfecha, se incorporó y me preguntó qué tal. Yo tarde algo más en incorporarme, estaba algo mareado, la boca me sabía a pedo y el aire de la habitación estaba muy cargado.
    
    Me confesó que ella no estaba del todo segura de si el cuarto pedo iba a ser pedo o no… Pero que estaba dispuesta a arriesgarse…
    
    Yo la miré estupefacto y trate de hacerme el indignado pero en realidad ambos sabíamos que el morbo era tan intenso que habría dejado la boca abierta igualmente…
    
    Ella me dijo que solo era cuestión de tiempo que yo probase su mierda y tuve que reconocer que quisiera o no… tenía razón…
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