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La Bebota y el Payaso Manotas Final
Fecha: 13/06/2026, Categorías: Hetero Sexo con Maduras Autor: ElViejoMorboso, Fuente: SexoSinTabues30
... el juego de los “empujoncitos”. Pero esta vez había que despojarse también de su calzoncito de ositos. Era solamente una prenda más de las que ya se había quitado antes, pero aún así se sentía como si fuera la prueba más grande. Finalmente se decidió después de llenar sus pulmones de aire, en un profundo suspiro, el cual agrandó bastante sus senos por un instante para el disfrute del viejo. Tomó su empapado corpiño y lo levantó, liberando por segunda vez sus redondos pechos que dieron un leve y firme rebote al salir. Luego se puso de pié y tomó de una vez el elástico tanto de su shortcito como de su calzón; pensó que era mejor bajar ambos en un solo movimiento, como cuando te dicen que es mejor tirar del curita en un solo jalón. Suspiró nuevamente y de una los bajó ambos. Un hilo viscoso que unía su calzoncito con su vagina se estiró y luego se rompió. Las hormonas “adolescentes” de la niñita claramente ya habían hecho los preparativos y esto lo notó gustosamente el viejo. Sin embargo, aún no le aparecía ni un solo vellito. La nena estaba por sacarse sus tenis para terminar de sacar sus prendas cuando fue interrumpida por el payaso. – Los tenis te los vuelves a poner cuando te saques tu ropita. Es que me gusta mucho como brillan jeje – dijo el viejo imaginando el morboso espectáculo que sería ver esas lucecitas parpadear al ritmo de la cogida que le pensaba dar. La nena soltó una risita tímida y siguió las indicaciones de su pervertido amigo. Una vez sacó sus ...
... prendas volvió a colocarse los tenis infantiles y se quedó paradita, tapando con sus manitas su parte más íntima, con la mirada hacia el suelo. Era evidente que la situación le avergonzaba. Pero el payaso no se preocupó por eso. Sabía exactamente qué hacer para poner de nuevo a la calenturienta niña en el modo adecuado. – Muy bien, Roxy. Lo estás haciendo perfectamente. Eres la mejor jugadora jeje Ahora, un último paso. Quiero que te pongas a gatas en el colchón. Como si fueras una perrita (esto tenía más de un significado, que la nena no captó) ¿Sabes cómo es eso?… – Ahm…. – la nena dudó por un momento. No porque pensara que era una posición vergonzosa, sino porque no estaba segura de captar bien la instrucción. Así que se hincó, puso sus manos sobre el colchón viejo y sucio, quedando a cuatro patas – ¿Así?… – preguntó intentando mirar hacia arriba, en dirección al viejo. – ¡Perfecto! Eres tan inteligente – el halago hizo que la nenota volviera a sonreír como antes, disminuyendo un poco su vergüenza de estar desnuda. – Ahora, quédate así. No te muevas y cierra tus ojitos. Abrirlos es trampa, he jaja – la nena soltó otra risita y siguió las indicaciones. El viejo caminó fuera del colchón, rodeando a la nena. Luego se hincó detrás de ella, admirando el tremendo culazo que tenía delante. Era como ver un corazón invertido. Pero sin duda esa imagen podía mejorar. – Separa un poquito tus piernas, Roxy… – indicó el viejo tomando con sus callosas, toscas y sucias manos; los ...