1. Pasajera del Deseo


    Fecha: 15/06/2026, Categorías: Hetero Autor: taty6969, Fuente: TodoRelatos

    ... atormentándome sin parar. Sentía su calor sobre mi cuerpo y estallé en un orgasmo fenomenal. Me acariciaba el cuello y me besaba diciendo: —Buena chica... buena chica.
    
    Continuó por un rato más en mis pechos hasta que estuve tan mojada que estaba segura de que la cama era una piscina. Me pidió que me diera la vuelta, y ahora el camino era desde mi cuello bajando por la espalda. No podía parar de gemir. Sin previo aviso, metió sus dedos en mi vagina. Gimió de placer y me susurró al oído: —Qué divina eres... estás tan mojada, tan lista...
    
    Pero siguió con su tortura de besos lentos mientras me penetraba con los dedos. Cuando los sacó, protesté, pero me sorprendí aún más cuando metió un dedo en mi culo, mientras estimulaba mi vagina con el pulgar. Estaba perdiendo la razón de tanto placer. Me volteó nuevamente y, antes de penetrarme, le pedí:
    
    —Usa condón... —(Algo de razón quedaba en mí: nos conocimos hoy, y en medio de la bruma de la pasión, no podía perder la noción de la salud también.)
    
    Se rió y me mostró que ya lo estaba usando. En todo este proceso tenía los ojos cerrados, así que no me di cuenta cuando se lo colocó. Se acercó a mi oído nuevamente:
    
    —Me encanta que te cuides... aunque, de hoy en adelante, me encargaré de darte placer solo yo.
    
    Me penetró y me embistió con una potencia brutal. Me estaba descomponiendo en partes. Creí que iba a enloquecer de ...
    ... tanto placer. Se aferró a mis cabellos y, con una última embestida brutal, acabamos los dos. Fue una delicia.
    
    Salió cuidadosamente de mí y preguntó dónde estaba el baño. Fuimos juntos y tomamos una ducha refrescante. Cuando fui a colocarme mi ropa, tiró de mí por el brazo y dijo: —Aún no he terminado contigo.
    
    Me puso de rodillas y le hice sexo oral. Cuando ya no pudo más, me apartó suavemente y me tiró en la cama. Se concentró en darme el mejor sexo oral de mi vida. Estaba explotando de placer una y otra vez. No me permitía llegar al suelo, cuando ya me estaba llevando nuevamente al cielo. Su lengua jugaba con mi clítoris, y su dedo me penetraba sin compasión.
    
    Y cuando iba por mi tercer orgasmo, ya estaba de nuevo sobre mí, penetrándome con la misma pasión. Después de otro orgasmo brutal, me puso en cuatro y me penetró por el culo, hasta que nuevamente acabamos con la fuerza de un terremoto.
    
    Una vez más nos duchamos, con caricias y besos. Me preguntó: —¿Esto es un sueño... o eres real? ¿Eres un hada que se escapó de un jardín encantado?
    
    Me encantó. Puede sonar cursi, pero fue súper lindo. Al salir de la ducha, me dijo: —Necesito irme, preciosa hada... pero esto hay que repetirlo.
    
    Sin embargo, y aunque quisiera repetirlo, le di un número de teléfono equivocado. No creo que el universo nos reúna nuevamente. Pero, aun así...
    
    Es un viaje que nunca olvidaré. 
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