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Tuve que ducharme en la casa de mi madre
Fecha: 16/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Loqui sex, Fuente: CuentoRelatos
Estaba de suerte, había conseguido un nuevo trabajo para comenzar pronto, había cobrado en apenas unos días atrás un cheque agradable por dejar el anterior trabaja que era de U$S 20,000. No dude decirle a mi esposa Bety para refaccionar el cuarto de baño ponerlo todo a nuevo. Mientras que los constructores remodelaban el baño y siendo la segunda semana cuando quitaron los artefactos para poder poner las baldosas. Ahí me di cuenta que sería imposible bañarse ya que era todo un desastre, así que no quedo más alternativa que buscar donde hacerlo. La solución vivió afortunadamente cerca de nosotros, iríamos a ducharnos en la casa de mi madre. Era jueves y me iría al trabajo, así que yo caí para darme una ducha. Toqué el timbre y no era tenía respuesta, juré que mi madre estaba, al no responderme me puse nervioso por tener que ir así al trabajo, pero mi cólera se dio vuelta rápidamente mientras que mi madre abrió la puerta. Me ofreció una taza de té, la cual decliné hasta después de que hubiera tomado una ducha. Corriendo escaleras arriba, lanzó mi bolso en su cama mientras que me dirigí al cuarto de baño. La sensación de la ducha era maravillosa después del frio del exterior y puse a lavarse. Cuando apagué la ducha me di cuenta que no había tomado la toalla de mi bolso y aunque había dos colgadas no quise utilizarlas. Goteando agua abrí cautelosamente la puerta del cuarto de baño y me fui al dormitorio. Mientras que estaba parado ahí desnudo y luchando ...
... con la cremallera en mi bolso, nunca oí a mi madre el venir por las escaleras. –Oh perdón –ella dijo haciéndome saltar. Di vuelta y traté de cubrir mis pedacitos privados con mis manos. –Madre estoy un poco avergonzado. –dije yo. –Usted no se preocupe que no voy a ver nada nuevo que no haya visto. –ella contestó con una risa. –Sí solamente cuando era yo un niño, ya tengo 33 años, así que usted no le importaría dejarme acabar con esto. Mi madre todavía estaba parada, mirándome como si fuera un coche usado que ella examinaba. Mi madre tenía 55 años y se había conservaba bastante bien, aunque sufrió mucho cuando mi padre había tenido un ataque del corazón años atrás, falleciendo unos meses después. –Mami, le importaría a usted. –indicándole que quería cambiarme. –Hijo estoy apenada, lo que pasa es que no he visto uno de ellos por algunos años. –dijo ella mirando para abajo mis pedazos protegidos. –Pero madre. –contesté mirando al rededor para encontrar algo más grande para cubrirse. Ella se movió hacia mí y dijo: –Deme su mano, ella exigió. Me asuste, un poco confundido, que era lo que ella quería. Estaba un poco desconcentrado. –Elimine sus manos y póngalas en su lado. –ella dijo y no hice caso. Ella avanzo unos metros y yo tomé unos metros más atrás, eso hizo que mis piernas hicieran contacto con la cama haciéndome perder mi equilibrio y me caí sobre mi espalda, a causa de esto, mis manos cayeron a mi lado y así quedaba todo ...