1. Tuve que ducharme en la casa de mi madre


    Fecha: 16/06/2026, Categorías: Incesto Autor: Loqui sex, Fuente: CuentoRelatos

    ... como si fueran sacudidas de electricidad. Esto hizo que mi semen se extendiera en su raja, ella también con cada espasmo de mi cuerpo se arqueaba anunciando su propio orgasmo.
    
    Ella se derrumbó sobre mi cuerpo, cayendo ella trajo los labios hacia los míos y comenzó a besarme apasionadamente, nuestras lenguas se enredaban como amantes, en vez de madre e hijo. El besarnos y la presión de su raja contra mi pene habían comenzado a reaccionar rápidamente. Notando esto, ella me cayó sobre la cama y me dijo:
    
    –Pienso ahora debe cogerme usted, poner entre las piernas de su madre y montarme, –lo pronuncio como si fuera la cosa más natural del mundo.
    
    No sé por qué, pero estaba impaciente de satisfacer sus necesidades, así que rodé sobre ella y aspiré sus pezones, primero uno, después el otro. Fui besando para abajo de su cuerpo hasta que alcancé su rajita, yo no podía creer que miraba fijamente hacia la concha de mi madre. Mi lengua pintó alrededor de sus labios hasta encontrar su clítoris. Ella gimió debajo de mí, su cuerpo temblaba, se arqueaba, se notaba que estaba en la gloria mientras su propio hijo la ...
    ... lamía.
    
    –Cójame hijo, deseo y necesito su verga dentro de mí, deseo ser cogida ahora –ella dijo con impaciencia.
    
    Levanté mi cuerpo y coloque mi pene a lo largo de su raja, ella empujó hacia arriba y resbalo fácilmente dentro de ella. Montaba a mi madre sin cuidado, cada uno empujó hacia el otro causando esto gemidos muy ruidosos que se escapaban de nuestras bocas.
    
    –Oh mi dios, me estoy viniendo, cójame más rápido que me viene, ¡oh mi dios! –ella gritó sintiendo su orgasmo atravesar su cuerpo, se vino poco rato después y eso hizo que yo me viniera otra vez salpicando dentro de su concha una vez más.
    
    Me quedo encima de mi madre. Nuestra respiración lentamente iba poniéndose normal, nuestros cuerpos sudorosos se pegan.
    
    –Hijo le doy las gracias y siempre que usted desee una cogida apenas tiene que viene verme, usted puede cogerme siempre que desee.
    
    Salí de su casa, mis sensaciones sobre qué había sucedido era confusas, acababa de tener sexo con mi madre y no me sentía culpable, No sabía si lo que sentía era que estaba impaciente de hacerlo otra vez.
    
    Pero todo queda ahí. Solo lo hicimos esa vez 
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