1. Lot, en el viejo testamento, se acostó no con una, sino con sus dos hijas, y seguramente estaba menos borracho que yo.


    Fecha: 24/06/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Hetero Incesto Autor: Martehijodejupiter, Fuente: SexoSinTabues30

    ... cargaba puesta una camiseta de lo más corta, y escotada, que, sin mucho esfuerzo, podía ver sus hermosas y bien paradas tetas. En medio de lo borracho que estaba, no dejaba de repetirme mentalmente, a mí mismo. “Mira que es tu hija, deja de verla de esa manera.” Pero ella, por su parte de manera sensual me dijo. “Papito lindo, que quieres que te limpie ahora.” Cualquiera, que no nos conociera, y la hubiera escuchado, pensaría de inmediato que, entre ella, y yo existía algún tipo de relación íntima, menos que realmente éramos padre e hija. En cierto momento en que me di cuenta que la estaba desnudando con la vista, para disimular, le pregunté qué si esos pantalones cortos, ¿no le quedaban muy apretados? Y que la camiseta, por lo que yo podía ver, le quedaba bastante pequeña. Mi hija riéndose de manera seductora, me dijo. “No papito lindo y querido, si quieres tocarlos, hazlo. Para que veas que no me quedan nada de apretados, como tu piensas.” Y diciendo eso se colocó de espaldas a mí, y levantando sus bellas nalguitas, dejó que se las tocase, fue cuando también me di cuenta, que la condenada muchacha andaba sin pantis. No bien había comenzado acariciar sus paradas nalgas, por encima de la tela de sus pequeños pantalones cortos, cuando, ella al mismo tiempo que se levantaba la camiseta, diciéndome. “Además, puedes ver que la camiseta tampoco me aprieta tanto, como tú crees.” Yo me quedé boquiabierto viendo sus lindas, y paradas tetas, ya que tampoco estaba usando sostén. En ese ...
    ... instante en que mis dedos rozaron su piel, le dije. “Hija, yo pienso que lo mejor es que vayas a tu habitación, y te quites esos pantalones de inmediato, me parece que te trancan algo la circulación.” A lo que ella, riéndose me respondió, con seductora voz. “Como tú quieras papito lindo, querido.” Pero de inmediato, y frente a mí se los ha comenzado a bajar con algo de dificultad, por lo que yo en mi interés de ayudarla, de inmediato colocándome de rodillas frente a ella, la ayudé a que se bajase esos pantalones tan cortos, y apretados. No bien comenzó a quitárselos, yo la fui ayudando, y cuando ya los pantalones estuvieron en el piso, no sé cómo se me ocurrió decirle, al tiempo que tocaba con mis dedos su depilado coñito. “Vez hija, como se te ha puesto de rojo el coño.” Mi hija se río, con mucha picardía, al tiempo que yo de manera distraída, acariciaba su coñito, hasta que de momento me dijo. “Papito, lindo, bello, y precioso, quisieras hacerme un pequeño gran favor.” Yo no pude ni tan siquiera decirle, ni que no, ni que sí, ya que mi hija de inmediato se recostó, sobre lo que sirve de mesa para desayunar, y abriendo sus piernas me dijo, e introduciendo sus dedos dentro de su coño me dijo. “Quizás tienes razón, ¿quieres ver? ya que siento que me pica aquí.” y al tiempo que dijo eso, fue introduciendo por completo sus dedos dentro de su depilado coño. Yo acerqué mi cara a su abierto coño, mientras seguía pensando y diciéndome a mí mismo mentalmente. “Que es tu propia hija, ...