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Unas vacaciones diferentes 3
Fecha: 28/06/2026, Categorías: Incesto Autor: El Escriba, Fuente: TodoRelatos
... lo ves? ¿Qué te parece? -preguntó por fin la chica, estirando el vestido con sus manos desde las caderas hacia abajo, moviendo a la vez su cuerpo de forma suave y sensual. -Una maravilla. Te sienta de maravilla -respondió Gonzalo, tratando de tomar distancia para observar mejor el efecto del vestido en el cuerpo de su hijastra. El vestido la sentaba como un guante. Se adhería a su cuerpo, dibujando unas caderas perfectas y haciendo que su culo resaltara como una de las más formidables partes de su cuerpo. A continuación, la chica se giró, quedando ahora de cara a Gonzalo, lo que aprovechó para darle un beso en los labios y comprobar que él estaba tan excitado y cachondo como lo estaba ella. -Y por delante ¿cómo me queda? ¿Este escote me sienta bien? -volvió a preguntar la chica, dando un paso hacia atrás, después de besar a su padrastro. -No creo que haya ninguna mujer a la que le pueda sentar mejor que a ti -respondió el hombre, con total sinceridad, mientras acariciaba con su mirada las sinuosas curvas de su hijastra. Al ser Carol una chica delgada, con un tamaño mediano de pechos, y hombros y clavículas finos, el escote palabra de honor le sentaba a la perfección, realzando su figura y sus curvas. Además, al ser el vestido bastante corto y ceñido, resaltaba la perfección de sus piernas y la forma excepcional de sus curvas. Nada de esto pasó desapercibido a los ojos de Gonzalo que, más que mirar a su hijastra, la devoraba con los ojos. Carol sintió la ...
... mirada incendiaria de su padrastro, lo que le provocó que una intensa punzada de deseo naciera en lo más profundo de su sexo, hasta llegar a empapar su ropa interior. Gonzalo se dio la vuelta para salir del probador, pero Carol le detuvo sujetándole por uno de los brazos. -¿A dónde vas? -le preguntó la chica. -Te dejo para que puedas seguir probándote el otro vestido -respondió el hombre. -No. No hace falta que salgas, si te voy a llamar de inmediato -le dijo la chica. Gonzalo permaneció de pie, pegado a la puerta del pequeño probador, mientras observaba como Carol se deshacía del vestido gris que se acababa de probar. Para ello, antes le ayudó a bajar la cremallera que subía por la parte de la espalda. Una vez que la chica se quitó el vestido se lo entregó a Gonzalo. Él pudo sentir el calor con el que el cuerpo de la chica había impregnado la prenda. Su erección iba a más. Y fue aún a más cuando Carol se quitó también el sujetador, ante los ojos atónitos de su padrastro. -Este otro vestido es para llevarlo sin sujetador -indicó la chica. Carol tenía razón, se trataba de un vestido muy escotado y que dejaba toda la espalda al aire. Lo mejor sería probárselo sin el sujetador que la chica llevaba puesto. Pero Gonzalo sufría porque, con la excitación que tenía, sólo le faltaba ver las tetas de su hijastra, con sus dos pezones perfectos, tiesos y desafiantes, apuntándole a los ojos, mientras la chica se introducía dentro del vestido. Una vez que la ...