1. Unas vacaciones diferentes 3


    Fecha: 28/06/2026, Categorías: Incesto Autor: El Escriba, Fuente: TodoRelatos

    ... chica se puso el nuevo vestido, el hombre tuvo la certeza de que jamás había visto a una mujer con algo tan sensual, tan provocador e irresistible. Notó como el sudor afloraba en su frente como consecuencia de la irrefrenable excitación que estaba sintiendo.
    
    -Bueno, ¿no dices nada? -preguntó Carol, provocadora.
    
    -Fascinante. Irresistible. Única… Dios… -atinó a decir por fin Gonzalo.
    
    -Sí, ya veo que a ti también te gusta y que, por fin, encontré lo que buscaba -dijo la chica-. Suelta eso en el suelo, y fóllame -ordenó Carol, alargando una de sus manos hasta palpar la erección de su padrastro a través de la ropa.
    
    -¡Aquí y ahora! ¡Estás loca, nos van a oír! -se quejó un poco convincente Gonzalo.
    
    -Fóllame. Estoy empapada. Necesito tu verga -fue la respuesta clara y contundente de Carol.
    
    Tras asegurarse de que la puerta del probador estaba cerrada por dentro, Gonzalo se abalanzó sobre su hijastra. Unieron y entrelazaron sus lenguas, que comenzaron una sensual danza de pasión y deseo, acariciándose y mordiéndose.
    
    Las manos del hombre comenzaron a sobar el cuerpo de la chica, recorriéndolo ávidamente de arriba abajo, y de abajo a arriba, presionando sus muslos, sus tetas, su culo…, cada parte de su cuerpo, que se mostraba tan excitado y caliente como el suyo.
    
    Los primeros suspiros ahogados de deseo escaparon de la boca de Carol, aún estando ocupada aquella con la boca de su padrastro, mientras las manos de la chica hallaron pronto el camino hacia el ...
    ... cipote del hombre, dan duro y grueso como solía estarlo cada vez que ella se lo proponía.
    
    Las suaves manos de la hijastra desabrocharon con habilidad el pantalón de Gonzalo, extrayéndole rápidamente la verga, la cual acarició con la misma suavidad de siempre antes de comenzar a pajearle con determinación. Ahora fue Gonzalo quién suspiró con más intensidad de lo normal, sin que le importara que alguien pudiera oírlos desde fuera.
    
    Mientras Carol masturbaba a su padrastro, éste deslizo una de sus manos bajo el vestido de la chica, palpando el tejido húmedo de su ropa interior, antes de colar sus dedos bajo la prenda íntima y estimular directamente el coño y el clítoris de la chica, momento en el que ésta emitió un gemido de placer.
    
    Fue la propia Carol quién levantó el vestido hasta llevarlo a su cintura dejando su cuerpo, excitado y hambriento, a merced de la voluntad de su padrastro. Éste no pudo resistir más la tentación y, después de tirar con fuerza hacia abajo del tanga de la chica, colocó la punta de su verga en los labios húmedos y palpitantes del coño de aquella. En el mismo momento en el que Gonzalo lanzó su estocada contra el chumino de la chica, selló su boca con la suya propia, evitando así que el gemido intenso que emitió fuera escuchado en todo el edificio.
    
    Tras el primer empujón vinieron una sucesión de ellos, hasta lograr acoplarse completamente dentro del conocido cuerpo de su hijastra, que acogió la polla de Gonzalo con el coño encharcado, ardiente y ...
«1...345...12»