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Dayana, mis inicios en el sexo. 3
Fecha: 28/06/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: Daya, Fuente: TodoRelatos
... Despues comencé a ver las otras carpetas. No había sorpresas. Una eran videos pornográficos, sexo de hombres con niñas, sado, BDSM, sexo crudo y violento, que sin embargo llego a excitarme. Otra carpeta mas y encontré lo que esperaba. Fotos de mi madre en todas las posiciones imaginables, en su cuarto, en la sala, en el mío, y lo que me dejo como ida, una serie de archivos de video y fotos, en los que se encontraba con 2 hombres, su amante y un desconocido, un trío en toda la regla. Fotos en los que uno se la follaba por detrás mientras otro le metia el miembro en la boca, un video en que se despatarraba sobre uno mientras el otro le penetraba por el culo. Uno mas en que le comían el coño mientras ella mamaba el miembro del tercero, y así…. Y habría mas ese día; al sentarnos a comer, me senté al lado de el, frente a mi mamá, cosa que aprovechó para acariciarme la pierna cada vez que mi mamá se paraba a la cocina, no importándole mis manazos ni mis caras de enojo. En determinado momento, tomó mi mano, la jalé para soltarme pero el no cedió, y no hice mas esfuerzo, por, no se, no fue desagradable el contacto, no quería que mi mamá se diera cuenta, quería...no, no era posible. El caso, es que al notar que ya no me resistía, empezó a acariciarme, hasta que con uno de sus dedos tocó muy suave la palma de mi mano, rozándola, haciendo círculos, espirtales, me hacía cosquillas y me generaba sensaciones extrañas, hasta que noté que uno de sus dedos hacía como si se me enterrara en ...
... la mano rápidamente y me di cuenta que era una insinuación de que me queria follar, momento en que a mi pesar, empeé a mojar mi conchita. En ese momente retiré la mano, pero la sensación de excitación permaneció varias horas. Esa noche me fui a la cama con mil pensamientos en mi cabeza, la excitación de saberme espiada, el enojo por enterarme de lo que era capaz mi madre, la zozobra de saber que en el cuarto de junto dormía el protagonista de esos eventos, y el calor que sentía en mi sexo, que parecía estar en un estado permanente de humedad. Estaba confundida y trataba de ordenar el revoltijo de pensamientos que rondaban por mi cabeza; me había dado cuenta que mi madre era una adúltera, con un amigo de mi padre, que me hacía insinuaciones cada vez mas descaradas. Por otro lado, yo tenía muchas dudas respecto a la sexualidad, mucha curiosidad, estaba experimentando con amigos y novietes, sin llegar a tener sexo, aunque muchos pensaban que si lo tenía, y yo tenía la culpa de que lo pensaran. Quería perder mi virginidad, sentirme mujer, poder hablar de tu a tu con las compañeras que se jactaban de haber tenido relaciones, pero no quería que fuera con alguien de mi círculo, pues en un abrir ñy cerrar de ojos seria una de las chicas fáciles, de las que sólo servían para sexo, sin llegar a algo serio jamás (aunque mi fama de hacer el sexo oral ya me convertía en una de ellas, pero aún creía que podía mantenerme al margen de las habladurías, cosa que después comprobaría era ...