-
Dayana, mis inicios en el sexo. 3
Fecha: 28/06/2026, Categorías: Sexo Oral Autor: Daya, Fuente: TodoRelatos
... solo una fantasía). Y ya que no tenía por quien ser desvirgada, empecé a pensar en que el amante de mi madre era una buena opción, así que no solo no lo desenmascaraba frente a mi padre, convirtiéndome en cómplice de el y mi madre, sino que estaba permitiendo que el me cortejara, me acosara y me sedujera. Finalmente me fui a la cama, con tan solo una tanga y una camiseta que usaba como pijama como siempre en esa época de calor, sin preocuparme por la bendita cámara, después de todo, ya tenia grabado todo mi cuerpo que no importaban unas fotos mas. Despues de unas horas de sueño intranquilo, desperté al oir un ruido proveniente de la puerta, momentos después, sentí que el colchón se sumia y una corriente de aire me indicaba que levantaban la sabana con que me cubria. Momentos después, sentí un brazo que rodeaba mi cuerpo y una mano que se posaba en mi seno, mientras sus dedos acariciaban mi pezón, por sobre la camiseta y una voz que me decía que guardara silencio, que no iba a pasar nada que no quisiera. Sentí todo su cuerpo acercarse al mío que se encontraba recostado de lado, su pecho contra mi espalda, su aliento en mi cuello, su lengua acariciando el lóbulo de mi oreja, sus piernas contra las mias y de pronto, su verga erecta apoyada en medio de mis nalgas, no conformandose con ello, separó mis piernas para colocar su miembro entre las mismas y que mis muslos la abrazaran, sintiendo su calor y sus pulsaciones. Pasaron unos instantes antes de que sus manos bajaran ...
... por mi abdomen y se acercaran a mi pubis, acariciándolo por encima de la tanga, apretando mi conchita, cuyos jugos ya tenían empapada la prenda, poco tiempo pasó antes de que, pasando el otro brazo por debajo de mi cuello, tocara con esa mano mi pecho, levantando mi camiseta para tocarlos sin ningún obstáculo, mientras, su otra mano se había deslizado por debajo de mi tanga y ya jalaba mi vello, ya pasaba sus dedos a lo largo de mi rajita, proporcionándome un placer indescriptible. Quería gritar, empujarlo de mi cama, correr con mis padres para delatar al pervertido, pero mi cuerpo no respondía, al menos no trataba de defenderse, estaba paralizada por la excitación. Al poco, sentí sus dedos aprisionando mi clítoris, haciéndome tener un orgasmo increíble, que culmino en un grito de placer que tuve que sofocar poniendo la cara en la almohada. Mientras tanto, el se meneaba con su polla en medio de mis piernas, y al sentir que mi cuerpo se convulsionaba, se retiró, volteando mi cuerpo para que quedara boca arriba. Se montó a horcajadas sobre mi, sentí sus manos tratando de bajar mis calzoncillos, momento en el cual regresó un poco la lucidez a mi cerebro, y temiendo que me desflorara, lo detuve, empujando sus manos que ya habían llevado mis braguitas a medio muslo, descubriendo ante el mi coñito, al levantar la cabeza me encontré con su verga casi al a altura de mi coño, dispuesto a penetrarme. Muerta de miedo, solo alcancé a tomar su miembero con mi mano lo que el interpretó ...