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Travesuras de parejas en Lima (1): Daniela y Andrés
Fecha: 29/06/2026, Categorías: Fetichismo Autor: JORGEHIGUERA, Fuente: CuentoRelatos
... jornada en el estudio jurídico, sintiendo cómo la ansiedad le recorría el cuerpo. No necesitaba palabras: bastaba la forma en que Daniela cruzaba lentamente la sala, consciente de su efecto sobre él. Ella iba muy fresca, descalza, parecía que el trabajo en la oficina no la agotaba. Andrés se acercó a ella, besándole primero los dedos de las manos, delicadamente, como si cada caricia fuera una promesa. Luego, sus labios descendieron en un recorrido reverente hasta sus tobillos, donde empezó a besar con devoción. Daniela sonrió, sabiendo cuánto lo enloquecía el roce de su piel perfecta. Ella se dejó caer suavemente sobre el sillón, extendiendo sus piernas con gracia, ofreciéndose. Andrés tomó cada pie entre sus manos como quien sostiene algo sagrado, y empezó a recorrerlos con sus labios, besándolos, acariciándolos, respirando el aroma tenue de la crema que Daniela solía usar. Cada caricia era una invitación, un lento despertar de sus sentidos. Daniela, entrecerrando los ojos, dejó escapar un suspiro que encendió aún más la pasión en el ambiente. Los dos se perdieron en un juego sensual donde cada roce, cada beso, cada suspiro, los conducía lentamente a un clímax que no era solo físico, sino también profundamente emocional. Las ropas empezaron a caer al piso. Primero, la blusa de Daniela terminó de ser desabotonada y fue arrancada con delicadeza por Andrés. Él pudo ver los perfectos senos de su amada, pues ella no usaba brasier. No pudo contenerse y se ...
... acercó para acariciarlos y lamerlos lentamente. Mientras Daniela dejaba escapar gemidos cortos de placer, notó que sus pezones estaban duros, deseando que sigan siendo estimulados. Daniela notó la entrepierna de Andrés y vio que estaba a punto de estallar su pantalón por el tremendo bulto que tenía debajo y que ella adoraba. Muy atenta ella, se levantó, caminó descalza hacia él, con los senos desnudos y desafiantes y le quitó a su amado los zapatos, las medias y el pantalón, quedando fascinada por lo que sus ojos veían. Andrés gemía de pasión y le rogó a Daniela para que termine con su labor. Ella no se hizo rogar; se agachó y con la boca le empezó a quitarle la ropa interior a su pareja amada, mientras se relamía de gozo ante la vista del gran banquete que le esperaba. Finalmente, Daniela obtuvo su merecido premio; ya tenía en sus manos el poderoso y completamente depilado miembro viril de su hombre. Lo empezó a acariciar con las manos, con suavidad. En ese momento, Daniela se puso de pie y, delante de Andrés, se quitó el diminuto short blanco que tenía puesto. Como ella no usaba ropa interior en casa, en ese momento, ya estaba completamente desnuda, ante los ojos de su macho que la miraba con un deseo y pasión que es fácil de imaginar. Daniela le preguntó a Andrés: —¿Te gusto? Andrés juró que obviamente sí le gustaba y le rogó que le hiciera lo que él tanto deseaba. Ella sabía lo que él quería, pero se estaba haciendo esperar, para que la pasión se eleve al ...