1. Travesuras de parejas en Lima (1): Daniela y Andrés


    Fecha: 29/06/2026, Categorías: Fetichismo Autor: JORGEHIGUERA, Fuente: CuentoRelatos

    ... máximo.
    
    Andrés se arrancó la camisa y ya estaban totalmente desnudos los dos.
    
    Daniela tomo la iniciativa: se arrodilló frente a él y empezó a lamer su miembro viril, suave y rítmicamente, sin apuros, sin prisas, para ellos el reloj no existía. Andrés gemía de placer. Seguidamente, Daniela se introdujo en la boca el tremendo miembro viril de su amado, no sin dificultad, porque estaba enorme. Parecía que Daniela se iba a atragantar en esta faena. Estuvo más de cinco minutos en esta tarea. Lo lamía de arriba abajo. Estimulaba su glande con la lengua, con gran maestría.
    
    Ambos estaban gozando al extremo, pero se aguantaban porque faltaba el plato fuerte de la noche: el masaje con los pies.
    
    Daniela se sentó en la suave alfombra, frente a frente a su amado que también reposaba en el piso. Andrés estaba contemplando a su hembra, totalmente desnuda, que le mostraba su lindo rostro, enmarcado con sus cabellos rubios oro y que le clavaba ese par de ojos verdes intensos llenos de picardía y deseo. Daniela se dejaba admirar. Cuando en eso, sacó su poderosa arma mortal. De entre las suaves fibras blancas de la alfombra, aparecieron los preciosos, suaves y diminutos pies de Daniela, pulcramente cuidados y con sus uñas rojas pasión que eran la locura de Andrés y todos los hombres que tenían la dicha de verlos.
    
    Conocedora de su encanto, Daniela levantó sus lindos pies, mostrándoselos a su amor para que goce con el espectáculo. Andrés se relamía de gusto al ver este manjar, que ...
    ... él sabía que era, exclusivamente, suyo.
    
    Andrés tomó con las manos los provocativos pies de Daniela y empezó a acariciarlos y besarlos lentamente, empezando por los tobillos, los empeines y, finalmente, metiéndose en la boca cada uno de sus deditos con las uñas perfectamente pintadas de rojo, color de la pasión. Mientras lamía las aterciopeladas plantas de los pies de su mujer, Andrés sentía una erección descomunal de su miembro viril; algo nunca visto. Es que esa tarde, Daniela estaba especialmente encantadora y sensual. ¡Parecía la Diosa del amor!
    
    Cuando Andrés estaba más excitado, llegó lo que estaba esperando desde que llegó esa tarde al departamento: Daniela, con una maestría no muy propia de su edad, estiró sus bellas y bien torneadas piernas hasta que sus lindos pies tocaron los bien formados pectorales de su pareja. Con mucha suavidad y sensualidad iba acariciando, con sus aterciopeladas plantas de los pies, el pecho de Andrés, que aprovechaba en besarlos cuando estas joyas de marfil se acercaban a su boca. Poco a poco, sin prisa, Daniela bajó sus pies al abdomen de su amado.
    
    Finalmente, las joyas de Daniela llegaron, por fin, al miembro viril de Andrés, que los esperaba en una erección espectacular. Daniela lo sujetó con sus dos pies y empezó a masturbarlo suavemente, pero con mucha sensualidad.
    
    Los dos gozaban, por igual, al máximo con esta experiencia. Andrés estaba loco de lujuria y pensaba que iba a eyacular en ese momento, pero hizo esfuerzos enormes ...