1. Cuba 2025 (VI)


    Fecha: 02/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Luismi43, Fuente: TodoRelatos

    Al llegar a casa, me duché con mi jabón porque entre el ejercicio y el sexo, lo necesitaba.
    
    Al salir, estaba esperando Yaneris para entrar. Poniéndome una mano en el pecho, me empujó de nuevo hacia dentro del baño. Me dijo que era una pena que tuviera que quitarse el sudor de sus axilas con jabón, cuando podía aprovecharlo yo.
    
    Le pregunté si estábamos sólos y me dijo que sus padres estaban en la azotea atareados preparando la fiesta, que su madre había preguntado si yo había llegado pero le dijo que no, que preferí dar una vuelta antes de regresar.
    
    Entonces, subió ambos brazos por encima de su cabeza y me eché como un loco a lamer y adorar sus axilas adolescentes, con esos pelillos rizados que tan bien conservaban la humedad. Una vez acabé, me dijo que en su culito también tenía sudor. Me arrodillé como un esclavo ante su reina, abrí su culo con ambas manos y me empapé de su aroma, del sudor acumulado y de lo agrio de su ojete. Ella comenzó a masturbarse y mientras yo lamía arriba y abajo, se corrió abundantemente, con una mano en la boca para no gritar.
    
    Luego dijo "quieres ser como el italiano y probar mis pedos?".
    
    Le dije que a tanto no llegaba, que una cosa era su cuerpo y su sudor y otra guarradas mayores.
    
    Vistiéndome ya en mi habitación mientras Yaneris se duchaba, pensé en que Yaneris provocaba en mí, lo mismo que yo en su madre, porque mientras yo adoraba su sexo, su culo, sus axilas, su madre hacía lo mismo adorandome a mí.
    
    Subí a la azotea y ...
    ... estaban ultimando todo para la merienda-cena.
    
    Lucho preparaba los pinchos de cerdo y Ana María limpiaba el suelo con una escoba.
    
    Me preguntó si tenía más música como la que puse en el móvil cuando me cabalgó.
    
    Entonces recordé que tenía un altavoz pequeño en la maleta con entrada usb, así que creé una buena compilación con el móvil y lo pasé al usb que llevaba. Lo probé e iba bien.
    
    Luego me encargué de sacar el resto de comida del frigorífico para empezar a llenarlo de cervezas.
    
    Me crucé con Yaneris, que salía del baño envuelta en una toalla y se la abrió, enseñándome su cuerpo perfecto y sacándome la lengua a modo de burla.
    
    Me fui a descansar un poco y me dormí. No fui consciente de lo cansado que estaba hasta que me despertaron unas risas en la puerta de la habitación. Era Yaneris y sus dos amigas. Yo estaba boca arriba, completamente empalmado en calzoncillos, de ahí las risas. Les pregunté qué hora era y me dijeron que ya estaban casi todos arriba, pero ellas acababan de llegar y querían verme en todo mi apogeo. Más risas. Una de sus amigas me preguntó "chico, en quién estabas pensando para ponerte tan duro?". Más risas.
    
    Me levanté de la cama, me coloqué unos pantalones cortos, me quité la camiseta y me puse una camisa. Cuando me quité la camiseta, no se me escaparon las miradas del trío hacia mi torso.
    
    Subimos y aquello estaba lleno de gente. Vecinos, amigos. Yo le pregunté a Yaneris si sólo iban sus dos amigas y dijo que sí, que su madre no había ...
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