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Cuba 2025 (VI)
Fecha: 02/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Luismi43, Fuente: TodoRelatos
... esas personas tenían en sus casas y allí lo de comprar un regalo no se estilaba, salvo el hijo de unos vecinos, Fernando José, que le regaló unas zapatillas nuevas de marca, que a Yaneris le hicieron mucha ilusión y le dijo que así podría salir a correr más a menudo sin hacerse polvo los pies. Ana María seguía poniéndose ron como si no hubiese un mañana y ya se la notaba muy perjudicada porque iba cogiendo a todos los hombres para que bailasen con ella. Yo, mientras le dije a Yaneris que bajase conmigo, que quería darle su regalo. Me dijo que ya le había comprado el vestido y las sandalias, que era suficiente. Aún así bajó ella y sus dos amigas detrás. De la maleta donde traía las cosas para ellos, saqué un móvil. Había traído mi antiguo móvil, que funcionaba bien, pero me encapriche del nuevo modelo. Lo había reseteado como si saliese de fábrica para que recuperase velocidad y memoria. Cuando se lo di, comenzó a llorar y se echó a mi cuello. En ese momento bajaba Ana María y empezó a despotricar hecha una furia, qué estaba pasando allí. Yaneris le enseñó el móvil que le había regalado y lo único que contestó su madre era que se dejase de tanto abrazo. Estaba perdiendo el control y hasta las dos amigas de Yaneris le dijeron que parase de beber. Ella había bajado a por otra botella de ron y se la subió. Yaneris iba a subir con el móvil a enseñarlo a todo el mundo, pero le dije que se lo había dado allí para que no lo viese nadie porque no me gustaba que alguien ...
... pudiese sentirse mal al ver un regalo tan caro. Ella me volvió a abrazar y me dió un sonoro beso, mientras una amiga decia "qué suerte, Yaneris, encima es buena persona". Yo me quedé mirando a Yaneris y me dijo "sí, se lo conté a mis amigas, qué esperabas? Nos lo contamos todo". Le dije que al día siguiente iríamos a comprar una tarjeta y me dió otro abrazo, sólo que esta vez, llevó una mano a mi paquete, sobando la zona con delicadeza. Volvimos a subir y Ana María le estaba contando a todo el mundo que yo le había regalado un móvil a su hija, cosa que no me gustó nada. Como esperaba, las miradas cambiaron y tuve que decir que era un móvil antiguo, con mucho uso, que traje antes de tirarlo, por si lo podían aprovechar, del mismo modo que había traído medicamentos, ropa y latas de comida. La gente se relajó un poco y dijeron que estaba bien querer ayudar, que todo eso allí venía de maravilla. Lucho fue haciendo la carne y yo pelé patatas para hacerlas también a la brasa en rodajas, con sal y pimentón y chorro de aceite. Todos siguieron comiendo y bebiendo. La única que no comía era Ana María, a la que ya no se le entendía lo que decía. Vino donde yo estaba y se sentó en mis piernas, mientras metía mano a mi polla delante de todos. Me la quité de encima y me levanté de la silla. Ana María comenzó a gritar e insultarme. Fui donde estaba Lucho, le di la mano y me despedí de él. Le dije que me iba a otro lugar hasta que regresase a España porque esto ya no ...