1. El nuevo inquilino le enseña a mi madre a ser una buena puta y a mi hacer una persona responsable


    Fecha: 02/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Incesto Sexo en Grupo Autor: lordlunatico, Fuente: SexoSinTabues30

    ... normal.
    
    —Claro, mamá —respondí, intentando mantener la compostura.
    
    Cuando servimos la lasaña, pude ver cómo Alberto y mi mamá se rozaban disimuladamente. La situación era tensa, pero también había una especie de electricidad en el aire. Después de cenar, me retiré a mi habitación, pero no podía dejar de pensar en lo que había visto. Sabía que debía confrontar la situación, pero también sentía una extraña fascinación por lo que estaba sucediendo.
    
    Esa misma noche estaba en mi habitación leyendo un cómic cuando empecé a escuchar en la habitación de mi mamá como estaba gimiendo. Me asomé al pasillo, pero tenía la puerta cerrada. Regresé a mi habitación y pegué la oreja a la pared, pero solo escuchaba los gemidos de mi mamá y eso porque gritaba: «Me estoy volviendo loca». Decidí arruinarle el momento solo por morbosidad y salí a tocar la puerta de su habitación. Toqué una vez y solo provoqué que los gemidos de ella se terminaran. Volví a tocar.
    
    —Mamá, ¿estás bien? —dije.
    
    Mi mamá me respondió agitada:
    
    —Sí, hijo. Estoy bien. Segura te escuché gritar.
    
    —Si, si estoy bien, hijo. No te preocupes —respondió.
    
    En eso, abrió la puerta y sólo asomó la cabeza. Estaba despeinada con su maquillaje corrido.
    
    —Estoy bien, hijo. Vete a dormir —dijo.
    
    —Oye, ¿qué te pasó? Mira cómo tienes la cara —le dije mientras disfrutaba teniéndola entre la espada y la pared.
    
    Ella pasó su mano y se dio cuenta de que tenía el maquillaje corrido.
    
    —Estabas llorando —le ...
    ... dije.
    
    —No, hijo. Es que estaba haciendo ejercicio. Debió correrse con el sudor. Bueno, ya vete a dormir —insistió.
    
    —Vale, bueno. Si es así, descansa —le dije y regresé a mi habitación, dejando la puerta abierta.
    
    No pasó mucho tiempo cuando vi salir a mi mamá cubriendo su cuerpo con una sábana y detrás de ella, Alberto desnudo, dirigiéndose ambos a la habitación de él. Entraron y cerraron la puerta.
    
    Alberto se había vuelto el hombre ideal de mi mamá. Con el paso de los días, se la pasaban follando. Un sábado por la noche, Alberto llegó a casa algo tomado, lo cual era muy raro en él, pero sucedió. Cuando mi mamá lo vio, se sorprendió bastante.
    
    —Hola, perdón. Traje a mis primos. Llegaron hoy a la ciudad y se nos pasaron las copas —dijo Alberto.
    
    Con él, había otros dos tipos. Les presentó a Rubén y a Roberto.
    
    —Hola, un gusto. Pasen —dijo mi mamá.
    
    —Vengan, vamos a la sala. ¿Quieren que les prepare algo de comer? —preguntó mi mamá.
    
    —Sí, mi amor —respondió Alberto y trató de besar a mi mamá enfrente de todos.
    
    Mi mamá, al ver que estaba ahí, lo detuvo.
    
    —Alberto, ¿qué haces? —dijo mi mamá.
    
    —Besarte, ¿qué más? —respondió Alberto.
    
    —Mejor siéntate, por favor —dijo mi mamá, al ver que Alberto estaba insistente en querer besarla.
    
    Me pidió que me fuera a mi habitación, cosa que hice. Sentí una sensación de reconforto al ver que su príncipe azul no era tan maravilloso como ella pensaba.
    
    Estuvieron hablando y solo se escuchaban risas. Luego pusieron ...
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