-
Presa urbana. Cap. 4
Fecha: 02/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: tripleG, Fuente: TodoRelatos
... Carla obedeció, agarrando la cuerda con una mano. Le pasó la mano por debajo y se aseguró de que la cuerda le pasara justo entre los labios del coño. La manipulación la hizo retorcerse y jadear. "Sujeta con fuerza," le dijo. "Sí, amo." Su voz era un susurro. Se estremeció de nuevo. Él se levantó y se puso delante de ella. Se quitó la bata y tomó la polla en la mano. Era larga y pesada, aunque no estaba totalmente erecta todavía. Le dio una palmada en la cara con ella, una vez, dos veces. Ella se estremeció y gimió. Casi podía imaginar a la ex cajera de banco veintiocho años que acababa de empezar su entrenamiento y tal vez se preguntaba en qué demonios se había metido. Cuando ella se dio cuenta de que no iba a golpearla de nuevo, se inclinó hacia adelante y le buscó con la boca, gimiendo todavía. La tomó entre los labios y empezó a chupar, lentamente. "Ahhh," le tomó un puñado del cabello. "Así está bien. Sigue chupando. Más adentro." Era muy ruidosa. Pequeños gemidos y quejidos mezclados con los leves sonidos húmedos mientras deslizaba los labios arriba y abajo por el dardo de la polla. Podía sentir la lengua trabajando por la sensible parte de abajo. No necesitaba en absoluto un curso de actualización para ello. La mantuvo agarrada del pelo, pero no lo usó para hacer que se fuera más rápido o más a fondo. Lo que estaba haciendo se sentía muy bien justo como lo estaba haciendo. Estaba seguro de que ella sabía que aquello iba a necesitar un tiempo, sea lo que ...
... fuera lo que dijera en su historial. Le sacó la polla de la boca. "Lámela," ordenó. "Lámela entera." Lamió. Lamió como si su polla fuera la cosa más maravillosa que jamás hubiera probado y no pudiera conseguir lo bastante de ella. Giró la lengua alrededor de la cabeza, arriba y abajo del dardo, y luego empezó a lamer y a acariciarle los testículos. Tal vez esto no fuera a tardar tanto después de todo. Seguía hurgándole en la base de la polla cuando le levantó la cabeza tirando del pelo. Le miró fijamente, la boca abierta, la barbilla brillante de humedad, y los ojos desenfocados hasta que se centró de nuevo en la cabeza de la polla. Lo tomó de nuevo, mamando ahora de forma rápida y desesperada. Le soltó el pelo y le agarró la cabeza con ambas manos. Ahora él la forzaba a ir más rápido. Lo de ir más a fondo vendría después, pero no mucho después. Podía sentir como se iba preparando, sin prisa pero sin pausa. Él gimió, para advertirla. La respuesta fue acelerar, y ahora él gruñó. Justo antes de correrse, detuvo el movimiento de su cabeza. Mientras se derramaba en la boca por primera vez, le sostuvo la cabeza quieta y le metió la polla profundamente en la boca. Ella hizo un ruido sordo, que sonó como un gato asustado y enojado. Empujó otra vez, y otra vez, y cada vez ella hacía el mismo ruido. Finalmente, se quedó exhausto. Le sostuvo la cabeza un momento más antes de dejarla ir y sacar la polla de aquella habilidosa boca. La cabeza cayó hacia adelante. La oyó inhalar ...