1. ¿Es cierto esto? (padre e hija)


    Fecha: 03/07/2026, Categorías: Incesto Autor: luisfa60, Fuente: CuentoRelatos

    ... Mientras cenamos vimos varios artistas que amenizaron ese momento, luego vino el baile, papa tenia vergüenza pero lo pude arrastrar a la pista. Después de varias horas y varias cervezas, llegaron los lentos, nos miramos, abrazamos y comenzamos a girar. Cada minuto que pasaba sentía como me apretaba más contra su cuerpo, mi vagina se humedecía al ritmo que su miembro crecía, lo sentía al roce de nuestras pelvis, hubo un momento en que no pude aguantar más y en cámara lenta, esperando su reacción fui acercando mi boca a la suya, junte nuestros labios sintiendo una pequeña resistencia de su parte, pero el alcohol y su excitación me permitieron vulnerar esa carnosa muralla de rosados labios, los que abrió para fundirnos en ese beso que sin equivocarme, puedo decir, ambos esperábamos.
    
    Estuvimos bailando y besándonos tan abstraídos del mundo que ni nos dimos cuenta el cambio de música, estaban pasando música disco y nosotros seguíamos con los lentos en nuestra mente, al darnos cuenta de ello nos separamos un poco y haciendo como que bailamos, nos tomamos de las mano, el hizo un cabeceo que interprete como “vamos, es el momento” para encaminarnos al camarote con la media botella de champagne que había quedado.
    
    No fue más entrar a la reducida habitación y dejar la botella sobre la mesa que retomamos nuestros fogosos besos, casi arrancándonos la ropa quedamos piel a piel, para disfrutar de nuestros cuerpos desnudos. Nunca había visto con otros ojos a mi papa, su físico era ...
    ... imponente, un metro ochenta y cinco, anchos hombros, casi sin abdomen, sus piernas a puro musculo marcado de su pasado como ciclista y un culo redondo y parado, calculo que por el mismo deporte.
    
    Sin más, me alzo en vilo y me sentó en la litera superior, mi vagina ardiendo de deseo, quedaba a la altura de su cara, ya me palpitaba su intrépida lengua recorriendo mi entrepierna buscando el clítoris que necesitaba con urgencia entrar en acción, más allá de eso a manera de hacerme desearlo acariciaba mis piernas contorneando mis músculos hasta llegar casi al destino, para desandar el recorrido y recomenzar. Tire mis brazos hacia atrás, el torso acompaño, todo mi sexo quedo expuesto y a su merced. Con esa tranquilidad y parsimonia que lo caracteriza fue hasta la mesa y tomo la botella de champagne, regreso tan lento como fue.
    
    Ahora si su lengua comenzó a transitar el mismo camino que lo habían hecho sus manos, se me erizaba la piel a medida que se acercaba, una explosión de colores y un latigazo sacudió todo mi cuerpo al momento de hacer contacto con mi vagina que palpitaba, a cada contracción dejaba escapar un poco de los jugos que humedecían el cobertor de la litera. Alzando esa misteriosa botella comenzó a arrojar su contenido cerca de mi ombligo, el líquido que se deslizaba, acariciaba la zona con miles de sensaciones nuevas, lo verdaderamente fascinante fue la sensación del frio y burbujeante champagne haciendo contraste con la tibia lengua que pugnaba por separar los labios. ...