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🔥 Sudor, Hormonas... y Marcos (5)
Fecha: 06/07/2026, Categorías: Gays Autor: internauta, Fuente: TodoRelatos
... hinchado: —Tío, ya podemos confirmar que este es un maricón de primera, ¿no? Javi se suma, grabándome con el móvil en primer plano: —¡Totalmente, hermano! Mira la cara de maricona que pone, ¡si le encanta! Pelirrojo, con la voz rota de tanto reír: —Si hasta le tiembla la polla, mírale. ¡No ha parado de empalmarse desde que le olió el rabo a Diego! Otro del grupo, con un gesto de asco fingido: —Pero qué asco, tío, ¡es un maricón de manual! Diego me agarra la mandíbula y me obliga a mirarle: —¿Sabes qué pasa, Marcos? Que tú ya eres nuestro. ¿Me entiendes? Nuestro marica. Me entra un temblor por todo el cuerpo, una punzada en el estómago, mientras escucho cómo todos me rodean, me insultan y se parten de la risa. —¡Este se la come sin dudarlo! —grita Javi—. —¡Si le dejamos, nos chupa el culo a todos! —añade Samuel. —¡Un maricón y encima arrastrado! —escupe Pelirrojo, casi dándome una patada suave en el hombro. Me quedo quieto, tragando saliva. El sabor a sudor, a escupitajo, todo me sigue en la boca. Intento levantarme, pero nadie me deja. Me empujan otra vez al suelo, me hacen sentir como un trapo. Y en ese segundo, mientras veo los móviles apuntándome, pienso:Esto no es nada comparado con lo que me harán la próxima vez. Y encima lo tienen en vídeo. Estoy perdido. Me duele el pecho, me duele el alma, y respiro entrecortado.¿Cómo he llegado a ...
... esto?¿En qué momento he acabado siendo su juguete?No me van a dejar nunca. Nunca. Me tienen pillado. Y otra voz, pequeña, asquerosa, me susurra dentro:No he disfrutado nada...No quería esto, no quería... o sí... Me quema la cabeza. Una parte de mí quiere gritar que soy un marica, que me muero de ganas de probar sus rabos, de sentirme sucio de verdad. Pero me muero de miedo.Si lo digo en alto, si confieso que soy marica, lo mismo pasan de mí, me dejan tirado, ya no me humillan, no me usan... Y ese pensamiento me aterra.No quiero que me abandonen.No quiero que me dejen de mirar. Me muerdo el labio tan fuerte que sangro un poco, mientras Diego me sujeta la cara con desprecio y me lanza la última frase: —Mira bien esta polla, Marcos. La vas a soñar toda tu puta vida. Todos vuelven a reírse, se tocan sus rabos delante de mí como un rebaño de animales, sin piedad. Siento que me ahogo en la vergüenza y en el deseo al mismo tiempo. Y ahí, en silencio, con el corazón a mil, lo acepto por dentro aunque no pueda decirlo:Soy marica. Soy suyo. Y no puedo escapar. Si te ha gustado el relato, no olvides dejar tu voto y, sobre todo, tu comentario. Me anima muchísimo leeros y saber qué os ha parecido, qué partes os han puesto o si queréis que continúe la historia. Toda opinión me ayuda a seguir escribiendo y mejorando. Si veo que hay interés, seguiré con más capítulos. 🔥