1. Mis vacaciones laborales (1)


    Fecha: 07/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: SaulOsorio, Fuente: CuentoRelatos

    ... aterrizar… empecé a buscar hoteles. Algunos tenían solo suites caras, otros solo camas separadas, y la mayoría ya estaban reservados.
    
    Julio: Buenas noticias. Tengo un amigo que tiene su hotel a 40 minutos de acá.
    
    Yo: Está lejos, y aún más de donde tenemos la reunión.
    
    Pamela: ¿Qué opción tenemos ya, Saúl? Por lo menos nos ayudará por una noche.
    
    No quería aceptar nada que viniera de Julio, pero ¿qué opción tenía?
    
    Fuimos al hotel. Para ser sincero, era de los más lindos que he visto en México.
    
    Julio: ¡Sergio, güey! ¿Cómo estás? Jajaja.
    
    Sergio: ¡Juliooo, compadre! ¿Qué onda, güey? Me dijiste que andabas en aprietos, ¿no?
    
    Julio: Sí, mi carnal. Te presento a mis amigos, Saúl y Pamela. Pasa que Saúl olvidó reservar habitaciones, pero solo serán unos días, no te preocupes.
    
    Sergio: No pasa nada, hermano. Tú sabes que aquí tienes tu casa, ¿va?
    
    Estaba tan avergonzado y cansado… Yo solo quería acostarme. Eran cerca de las diez de la noche, pero parecía que Sergio tenía planes para darnos un recorrido. A Pamela y Julio los animaba la idea, así que no me quedó más que seguir.
    
    Mientras Julio y yo llevábamos las maletas al lobby, Pamela hablaba con Sergio más adelante. De pronto escuché que alguien gritaba mi nombre
    
    …: ¡Saúl!
    
    Volteé y me encontré con un viejo compañero del colegio: Ernesto. Estaba con su esposa, con quién también había estudiado.
    
    Yo: ¿Ernesto? Caramba, que sorpresa.
    
    Ernesto: ¿¡Cierto!? Jaja que gusto verte, amigo.
    
    Bueno, ...
    ... sinceramente no sé qué tan ‘amigo’ era. No éramos cercanos. Tampoco era alguien que me molestara más allá de lo típico: hacer bromas de ‘lorna’ o ‘pavo’, a diferencia de su esposa, Grecia, que, solía estar en ese grupo que me hacía odiar ir a clases.
    
    Ernesto: Ven, ven. Estoy con Grecia, ¿la recuerdas?
    
    Sí, claro que me acuerdo…
    
    Me senté con ellos en una mesa del lobby. Era justo lo que necesitaba. Un momento de descanso. Mientras tanto, Pamela, Julio y Sergio seguían conversando a unos 30 metros.
    
    Pasaron cinco minutos hasta que Pamela se acercó.
    
    Yo: Amor, te presento a Ernesto y su esposa Grecia. Fuimos compañeros del colegio.
    
    Pamela: Mucho gusto, soy Pamela, la esposa de Saúl.
    
    Ernesto: Igualmente, Pamela, un gusto.
    
    Pamela: Amor, ¿no vienes? Sergio nos va a mostrar un poco del hotel mientras nos asignan una habitación.
    
    Yo: ¿Eso era lo que estábamos esperando? ¿A dónde irán?
    
    Pamela: Solo por el primer piso, no será mucho rato.
    
    Yo: Bueno, los espero acá entonces. ¿Van a volver, no?
    
    Pamela: Sí, claro. – Luego, dirigiéndose a Ernesto y Grecia – Fue un gusto.
    
    Mientras se iba noté que le decía algo a los chicos y se iban los tres.
    
    No pasó ni un minuto cuando Ernesto me pidió que lo acompañe a comprar cigarros cerca al hotel. Acepté, y le pedí a Grecia que le avisara a Pamela que me espere de regresar antes.
    
    Fueron apenas diez minutos, pero al volver, Pamela, Julio y Sergio también regresaban por el otro lado del lobby. Venían animados, Pamela ...
«1...345...»