1. Dominando al hijo de Eva


    Fecha: 11/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: bety la sexy, Fuente: CuentoRelatos

    ... contestó, pero en su cara se notaba que la idea, por muy pecaminosa que fuera, le encantaba, jajaja, y tuve que dejar de masturbarle para que no se corriera, le dejé en el sillón sentado, y decidí tomar una medida drástica, llené un cacharro con agua y llevándola al salón se la eché sobre su polla.
    
    Su polla volvió a ponerse flácida, y era una pena verla así así que me decidí a calentarle de nuevo, así que le pregunté:
    
    -Bueno jovencito pecador, sigamos con tus pensamientos sobre Elena, alguna vez has soñado que te chupaba la polla.
    
    A la vez que le decía esto arrimaba mi boca a su polla, el volvió a gemir, aunque de nuevo intentara reprimirlo, mientras yo con mi boca daba placer a su polla, el chico de forma muy pasiva ya aceptaba todo lo que yo le hacía, me di cuenta que, como me había pasado antes con mi marido, tenía un esclavo a mis pies. Se la deje de chupar, por miedo a que se corriera, dime:
    
    -¿Quieres que te ayude a no pecar?, ¿A evitar tener malos pensamientos tal y como las monjas del internado a que fui me enseñaron a mí?
    
    Esto era totalmente falso, e incluso fue, al contrario, pero le servía a él para aceptar ante sí mismo a comenzar a andar el camino de sumisión hacia mí.
    
    -Si por favor, señora Isabel, ayúdeme, dijo el a ser virtuoso.
    
    Me daban ganas de reír, pero no lo hice y le ordené:
    
    -Mí reconocerás como tu única guía, y harás todo lo que yo te ordené
    
    -Si señora Isabel, dijo él
    
    -Bien vamos a ver hasta donde llegas, quero que como ...
    ... muestra de humildad beses mis pies.
    
    El agachó su cabeza, sacó su lengua y comenzó a lamer los zapatos que llevaba, tenía su culo en pompa delante de mí y no pude aguantar la tentación, yo que le estaba enseñando el camino hacia la virtud, jajaajaj, así que le ordene dejar de lamer mis zapatos, pero permanecer en posición de cuatro patas, como muestra de humildad, me fui a mi cuarto, busque entre los cinturones de mi marido uno que fuera muy fuerte, y volví al salón, mi perrito, creo que ya podía llamarle así me esperaba a cuatro patas, tal y como le había ordenado.
    
    -Vuelve a lamerme los zapatos, le ordene.
    
    Obedeció de una manera sumisa y resignada y cuando se puso a hacerlo, comencé a golpearle con el cinturón en su culo, el gritó, le dije:
    
    -Esto te ocurre por pecador, por suerte para ti, yo he entado en tu vida.
    
    -Si mi adorada querida señora, es para mí una suerte que tu estes en mi vida, dijo el.
    
    Seguí golpeándole el culo con el cinto, hasta que le dije:
    
    Esto te ocurre por ser un pecador, vamos a conseguir que odies el sexo, para ello te voy a poner algunos ejercicios, túmbate en el suelo,
    
    Le faltó tiempo para obedecer. Me quité las bragas y le dije:
    
    -Muy bien, dije yo, ahora tienes ante tus ojos las dos partes del cuerpo de una mujer que llevan a los hombres al pecado, vamos a hacer un ejercicio para que lo aborrezcas.
    
    Me puse de rodillas encima de su cabeza, mi coño quedó al alcance de su boca y le ordené:
    
    -Para que veas lo asqueroso que es, ...