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La estrella apagada
Fecha: 12/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Fernando, Fuente: TodoRelatos
... ella. Rober se apodero nuevamente del clítoris de Lucia, nunca en su vida había visto un sexo y un ano tan bello como el de Lucia, lamio y ensalivo el ano de Lucia y seguidamente la penetro con un dedo, mientas su lengua martilleaba su clítoris, Lucia imponía un ritmo infernal a la felación de Rober, le caían las lágrimas del esfuerzo de intentar meterse lo más adentro de su garganta el pene de Rober, metió un segundo dedo en el culo de Lucia, Rober no aguantaría mucho más tiempo ese ritmo sin correrse, Lucia volvía a estar a punto otra vez pero quería algo más, quería sentir a Rober dentro de ella, se incorporó y miro a Rober con un brillo animal en sus ojos. —Follame Rober, has oído, follame. Rober estaba confuso, eso no es lo que le gustaba a ella, pero si es lo que quería se lo iba a dar, suavemente pero le iba a dar fuerte, la dio la vuelta y la dejo con su culo en pompa…. —dame fuerte, no temas, párteme en dos, rómpeme, pero hazlo YA. — ¿Quieres que te folle, quieres que te folle como me follaba a las otras? —Siiiiiii…Aggggg…hazlo, hazlo ya, quiero correrme…. Rober apunto su pene a la entrada del coño de Lucia y de una estocada se le metió hasta el fondo, la volvió a sacar y se la volvió a meter con brutalidad, empezando un bombeo bestial……. —Siiiiiiiii, joder que rico, dame más fuerte, rómpeme…te gusta mi coñito, te gusta follarme……Siiiiiii, por dios no pares. Lucia estaba fuera de sí, y movía sus caderas buscando el máximo placer. Rober, ...
... empezó a meterle tres dedos en el culo de Lucia, no sabría si le dejaría, pero estaba como loco por meterla en su culo. Lucia lejos de rechazarlo, grito más fuerte, estaba sintiendo cosas que no había sentido nunca, era como si ese pene tocase sitios que no sabía ni que existían. Los dos estaban al borde del orgasmo, pero Rober no quería correrse todavía, cogió del pelo a Lucia y subió su cabeza, arqueando su espalda y dejando aún más expuestos sus dos entradas, Rober en un golpe de cadera se la clavo hasta el fondo, provocando que Lucía gimiese de gusto, acercando su boca al iodo de Lucia le susurro… —Ahora perrita, te voy a follar el culo, relájate, lo tienes tan abierto que seguro que no te duele, veras que gustazo. —Ummmmmmm…siiii…follame el culo, rómpemelo, no quiero que seas tierno, quiero que lo maltrates, rómpelo, hazme sufrir. Roberto entendía cada vez menos la actitud de Lucia, pero estaba disfrutando como nunca había disfrutado con una mujer, abriendo un cajón de la mesilla, cogió un bote de gel lubricante y aplico una generosa cantidad al anito de Lucia, por nada del mundo quería hacerla daño…. — ¿Preparada perrita? —Ufffff…no lo sé, pero hazlo ya, estoy ardiendo, lo quiero fuerte, has oído, FUERTE. Ese último gritito de Lucia le espoleo, apunto su pene a la entrada del culo de Lucia y empujo, el gel ayudo, era como un cuchillo caliente en mantequilla, se la clavo sin parar hasta que sus huevos chocaron con en coñito de Lucia. A Lucia se le erizo la ...