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La estrella apagada
Fecha: 12/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Fernando, Fuente: TodoRelatos
... imaginas. Rober la movió dejando la espalda de Lucia apoyada en su brazo izquierdo y su carita frente a la suya, se miraron con ternura, Rober empezó a besar su cara, besos sentidos transmitiendo cariño, Lucia estaba en el séptimo cielo, pasó su mano hacia la nuca de Rober y le besó con pasión, la mano derecha de Rober, empezó a acariciar su pecho, desabrochando con parsimonia la camisa que llevaba Lucia…. Lucia se puso en pie, se quitó la camisa y el sujetador, seguidamente se quitó los pantalones, y se quedó solo con la braguita, se volvió a tumbar esta vez boca arriba, apoyando su cabeza en las piernas de Rober…. —Lucia eres tremendamente bella, y estoy sintiendo cosas contigo que no he sentido con nadie. Se amaron durante toda la tarde y parte de la noche hasta quedar los dos agotados. Rober no recordaba haberse corrido tantas veces y Lucia perdió la cuenta de los orgasmos que había tenido, se quedaron dormidos profundamente, hasta que despertaron cerca de las doce en la mañana del lunes. Aunque Rober durmió profundamente, se despertó en mitad de la noche, lo que sentía por Lucia no lo podía arrinconar se estaba haciendo cada vez más grande. —Es una locura, —pensó,— solo hace tres días que la conozco,— pero se había enamorado perdidamente de Lucia. Rober besó delicadamente los labios de Lucia, sus ojos se abrieron y le miraron con cariño, deseaba decirle que le quería, que se estaba enamorando con locura de él, pero no se atrevía, hacia solo tres días ...
... que le conocía…pero esa mirada, sentía que se derretía por él. —Esto no puede ser, voy muy rápido, va a pensar que quiero pescarlo o algo así, y luego me pasa lo que me pasa, desaparece y me quedo hecha polvo. —Pensó Lucia. —Buenos días dormilona, ¿Qué tal has dormido? Dijo dulcemente Rober —Demasiado bien, —contestó sin mirarlo,— tenemos mucho que hacer, y es muy tarde, voy a ducharme. —Dijo de forma fría y seca Lucia separándose de Rober. Se levantó, y se fue a duchar, Rober no entendía nada, ¿había hecho algo mal?, estuvo repasando el día anterior por si había habido algo que la pudiese molestar, y no encontró nada. Se levantó y se fue a otro cuarto de baño a ducharse, no quería molestarla, se afeito la barba que ya le empezaba a fastidiar, se duchó y se aseó y fue a preparar café, casi eran la una de la tarde. Lucia salió de la ducha, estaba molesta consigo misma, quería que Rober la hubiese acompañado, pero después de cómo le respondió, de manera seca y cortante, consideró normal que ni se hubiese acercado. —Si eres una borde con la persona que te está demostrando un cariño inmenso, que pretendes, ¿qué venga a ti como un perrito?, pareces boba, se reprochó Lucia. Se puso una toalla y salió al dormitorio, vio que estaba vacío, eso la entristeció, pasó por el salón, y recogió la ropa que estaba tirada en el sillón, y se fue a vestir a su habitación. Como dentro del chalet hacia buena temperatura se puso una camisola que la llegaba hasta las rodillas, es ...