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La estrella apagada
Fecha: 12/07/2026, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Fernando, Fuente: TodoRelatos
... perfección dejando una pequeña parte de su culo al aire. Dios mío, —pensó Rober,— vaya fin de semana me espera, voy a andar todo el día más duro que el turrón de oferta y más caliente que un adolescente en la sección porno de un videoclub. Mientras Ángela daba de cenar a Lucia, Rober preparó la cena para los dos. No le quitaba ojo de encima a Ángela y esta se dio cuenta, se sentía excitada, nerviosa, deseada y halagada. Aunque Rober creyese lo contrario, ella se había dado cuenta de sus erecciones, de hecho se había vestido así para excitarlo, llevaba muchos meses enamorada de él y esta noche, o se aclaraba todo, o todo se iría al garete. La cena de los dos transcurrió en silencio, Rober deseaba decirle todo lo que sentía y todo lo que pensaba, y Ángela no sabía cómo afrontar todo esto, sabía que iba a abrir la caja de los truenos, estaba segura de que Rober la amaba y no la iba a rechazar, pero estaba aterrada. — ¿Quieres algo de postre?, no has cenado muy bien, le dijo Rober. —No gracias, casi mejor preparo café. Ángela se levantó y se fue hacia la cafetera, Rober se levantó y se puso frente a ella. La tomó por la cintura, notando el calor y la suavidad de su piel, y con la otra mano acarició su mejilla amorosamente. Ángela temblaba como una hoja, los dos se miraban a los ojos y parecía querer decirse todo. Rober acercó sus labios y la besó dulcemente sintiendo la suavidad de los suyos, la lengua de Ángela se adentró en la boca de Rober y sus lenguas ...
... se juntaron se besaron más profundamente, Ángela le abrazó con fuerza, sintiendo su cuerpo pegado al suyo, el beso fue largo, húmedo y muy intenso, se sintieron los dos como nunca lo habían hecho. Ángela notó la erección de Rober en su tripita, se separó ligeramente de él, y se miraron a los ojos. —Te quiero Ángela, —confesó Rober,— llevo meses deseando hacer esto, pero por miedo no lo he hecho antes, solo quiero decirte que estoy muy enamorado de ti y que te amo. —Yo también te quiero mi amor. Llevo mucho tiempo amándote en silencio, pero es que tengo una sensación de ahogo, como si estuviese traicionando a mi mejor amiga y a su memoria, pero ya no puedo más, te deseo, y amo a esa niña como si fuese mía. —Ni estas traicionando a Lucia ni a su memoria, como me dijo mi suegra, “tienes que rehacer tu vida, Lucia ya no está aquí, la hiciste muy feliz quédate con eso, pasa página y disfruta”, hasta me insinuó que te habías puesto muy guapa, que si no tenía ojos en la cara. Los dos rieron, estaban nerviosos, se miraron nuevamente y volvieron a besarse con pasión, Rober notaba el pecho de Ángela pegado a su cuerpo Bajó sus manos lentamente por su espalda hasta que llegó a su culo, lo agarró con lujuria y lo sobó a conciencia era un culo con mayúsculas, durito, perfecto, rotundo…Rober empezó a hacer algo de presión sobre el anito de Ángela. Ángela empezó a gemir, ladeó su cabeza dejando su cuello al descubierto, Rober besaba con dulzura ese cuello ofrecido, tenía una ...