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La puerta roja – Parte I
Fecha: 13/07/2026, Categorías: Fetichismo Incesto Intercambios Autor: Leo Stinson, Fuente: SexoSinTabues30
... gemidos, cada vez se hacían mas y mas fuertes, una mujer gemía como si la estuvieran taladrando con una enorme verga! Obvio me calenté en un segundo. — ¡Si papi! si, si, si, si, sigueeeeeeee — ¿Te gusta que te la meta por el culo verdad, puta? Aaaaaaaah lo tienes tan apretado, perraaaaa! Quedé sorprendido por lo que escuché, no lo esperaba para nada, me pareció extraño, si, pero dije, bueno es sexo, se escucha como un muy buen sexo, pero nada fuera de lo normal. Seguí mi camino, la casa era enorme, cuando llegué a la palapa me di cuenta que todos estaban vestidos de blanco, me dio un poco de pena, estaba intentando recordar si Daniela me había dado la instrucción de ir de blanco, revisé mis mensajes con ella pero no decía nada de eso. Yo iba vestido todo de negro, quería regresarme pero ya no podía, Daniela me vio y caminó hacia mi. — ¡Felicidades, Daniela! Te ves hermosa y sexy jaja — ¡Gracias! Mike, ven para presentarte a mi familia y algunos amigos que no conoces — Oye pero que pena, no sabía que tenía que venir de blanco, ¿por qué no me dijiste? — Ah no, no te preocupes, las personas de blanco son solamente los miembros de mi familia, es una tradición familiar — Ah ok, ok, eso me hace sentir mejor Llegamos a la palapa y estaba seccionado por áreas, la familia de un lado y amigos y conocidos en otro lado. Incluso la familia se dividía, los más jóvenes estaban en un área y los maduros más al frente. A mi me toco en el área de amigos, ...
... obviamente y ahí ya me sentía un poco más seguro, había personas que conocía y ninguno de ellos iba de blanco, al menos no completamente. Pronto llegó un mesero a ofrecer más gin tonics, todos estábamos ahí bebiendo y riendo, los más nuevos, como yo, hablando de los lujos y lo bonita que era el área y la casa. Yo ya estaba un poco ebrio, me sentía relajado y muy a gusto. A lo lejos, veo acercarse a un hombre, venía saliendo de la casa en dirección a la fiesta, el hombre tendría unos 45 o 50 años, ya se le notaban bastante las canas, alto, con bastante estilo y porte y todo vestido de blanco, así que asumí que era uno más de la familia, justo iba a voltear mi mirada hacía una de las chicas de la fiesta que traía un vestido super corto, se agachó y no quería perdérmelo pero noté que detrás del hombre mayor venía caminando una chica, una adolescente, máximo 14 años, rubia, piel de porcelana y unas facciones que parecía que fue diseñada a mano, era perfecta. Traía puesto un vestido blanco, corto, presumía sus piernas firmes con esa piel blanca, sexy, sus rodillas estaban un poco enrojecidas y fue ahí donde uní los hilos. Pensé, ¿será está la chica que gemía detrás de la puerta roja? ¿Y ese el hombre que la tenía sometida como su perra? Era una diferencia de edad grande, ella era menor de edad y además de eso, ambos iban vestidos de blanco ¡eran familia! Mi cabeza comenzó a volar, ebrio, caliente, empecé a observar con más detalle a la familia de Daniela. La fiesta siguió, ...