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La puerta roja – Parte I
Fecha: 13/07/2026, Categorías: Fetichismo Incesto Intercambios Autor: Leo Stinson, Fuente: SexoSinTabues30
... conchita? — Si mami, aaaay, me gustaa, me gusta mucho, ¡gracias por traermeee! uuuuufff sígueme chupando por favor. Escucharlas me volvía loco, las drogas, la adrenalina, la excitación, me pusieron la verga tan pero tan dura, jamás la había sentido así, sentía que estaba por venirme en cualquier momento y la mujer se detuvo, la niña se bajó de mi cara, me tomaron de la verga, la cual traía paradísima y me dirigieron hacia otro lugar con ellas, subimos unas escaleras y entramos a uno de los baños, fuimos directo a la ducha, la mamá se hincó y me dijo — Tengo un fetiche papi, me estoy muriendo por probar tu orina, desde que te vi se me antojó llenarme de ella. Yo no lo podía creer, jamás pensé que la fiesta de cumpleaños de Daniela se iba a convertir en una orgía con incestos y fetiches, pero me encantó, obvio le dije que sí a la mujer y no tardé mucho en comenzar a orinar ya que había estado tomando demasiado alcohol antes. la niña solo nos observaba en una esquina de la ducha, estaba ahí sentadita masturbándose super rico, se veía su carita tierna y excitada, su cabello rubio, largo y mojado se pegaba a su cuerpo, su conchita lo estaba disfrutando bastante. La mujer cerró los ojos y abrió la boca, lista para recibir la lluvia dorada, mi verga dura justo frente a ella comenzó a sacar chorros y chorros, la llené toda de mis orines a la puta, escurrían de sus grandes tetas, bajaba por su abdomen y terminaba en el canal de su vagina, parecía disfrutarlo bastante, tenía una ...
... sonrisa enorme en su rostro lleno de mis orines, su boca recogió gran parte de los chorros y ella se lo tomaba como si fuera un elixir afrodisiaco. — Me encanta, papi, estaban calientitos ricos — Que bueno que te gustó hermosa, los estuve guardando para ti, ¿y la niña, no va a querer? — Tengo una sorpresita para ella La mujer tomó a su hija de las manos para levantarla, le dijo — Voltéate mi amor y abre tus nalgas con tus manitas, como te enseñé. La niña, emocionada, — Siiii, ¿así verdad, mami? Se abrió las nalgas, mostrándome su hermoso culito de 11 años, una delicia, rosita y tiernito, apretadito y listo para recibir a mi verga. — Mi niña es virgen de su culito, quiero que se lo destroces y la dejes con las piernas temblando. — Claro, mi verga está lista y dispuesta. La mamá escupió mi verga y comenzó a chuparla como desquiciada, lubricándola cada vez mas, después escupió en el culo de su hija y me dijo — Ya está listo, papi, chíngate el culo de mi niña, quiero ver como penetras su ano virgen. La niña se inclinó un poco, sus manitas mantenían abiertas sus nalgas paraditas, mostrándome la entrada de su ano. Acerqué mi verga y puse mi glande justo en la entrada de ese culo infantil, saboreando el momento. La mamá estaba estimulando el clítoris de su hija mientras le daba unos excitantes besos de lengua. Sin perder más tiempo, empujé mi verga y comencé a penetrarla, la saliva ayudó pero aún asi fue un poco incómodo para ella, ya que era solo una niña, una putita ...