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Al otro lado del balcón
Fecha: 14/07/2026, Categorías: Transexuales Autor: Alfaro, Fuente: TodoRelatos
Era de noche, pero el murmullo constante de las olas tenía algo hipnótico. Frente a mí, la oscuridad de la playa brillaba con las farolas del paseo, y justo enfrente, el edificio donde vivía él: mi vecino del 4ºB. Nos conocimos en un chat. Nada serio, nada concreto. Solo juegos, palabras, y una curiosidad mutua que había ido creciendo con cada mensaje. Él no sabía quién era yo todavía... Esa noche, me preparé despacio. Cada gesto tenía su propio ritual. Me enfundé el body tanga de encaje negro que tanto me excitaba; las medias, ajustadas, acariciaban mis piernas. Me puse la peluca morena, larga, con ondas suaves, y los tacones negros que me daban esa sensación poderosa de feminidad. Por encima, el vestido largo y ajustado caía como un suspiro sobre mi cuerpo. Me miré al espejo, y sentí ese cosquilleo familiar: mezcla de nervios, deseo y una necesidad ardiente de entregarme a lo que venía. Le escribí: “Estoy lista. Puerta entreabierta. Si te atreves.” No tardó ni dos minutos. Lo escuché subir las escaleras. Mi corazón golpeaba fuerte, no de miedo, sino de anticipación. La puerta se abrió lentamente… Y allí estaba él. Alto, mirada intensa, y con esa sonrisa ladeada que ya conocía por foto, pero que en persona encendía mucho más. No dijo nada al principio. Solo me miró de arriba abajo, despacio, como si desnudara cada centímetro con los ojos. …Yo me acerqué un paso, dejando que el vestido se deslizara por mis hombros. Vestida solo con encaje, medias y ...
... tacones. Su mirada bajó lentamente, deteniéndose en mis curvas, en el encaje que insinuaba más de lo que cubría, en el deseo evidente que flotaba entre nosotros. —Así que… eras tú —dijo al fin, con una voz grave, casi ronca. No respondí. Solo le di la espalda con una sonrisa provocadora y caminé hacia el ventanal del salón, que daba al mar. Las cortinas ondeaban suavemente, y yo sabía exactamente lo que él veía: mi figura recortada por la luz tenue, el cuerpo envuelto en lencería, la caída sensual del body entre las medias y el brillo discreto de los tacones. Oí cómo se acercaba. Sus pasos lentos. Su respiración, más rápida. Cuando sentí su mano en mi cintura, cerré los ojos. Su tacto era firme pero cuidadoso. Me giró con suavidad y sus labios rozaron los míos, apenas un segundo, antes de bajar por mi cuello. Yo solté un suspiro entrecortado mientras él exploraba mi cuerpo con una mezcla de hambre contenida y adoración. El encaje se tensaba entre sus dedos. Las medias crujían levemente bajo sus caricias. —Estás preciosa así… —murmuró junto a mi oído—. Y no sabes cuánto he fantaseado con este momento. Me sentía deseada, mirada, tomada en serio en mi sensualidad yo estaba lista para entregarme. Me apoyé contra la pared mientras sus manos bajaban lentamente, ya me sentía completamente suya. Con las piernas ligeramente separadas. Sentía el encaje húmedo pegado a mi piel, y su aliento cálido bajando por mi espalda desnuda. Con una mano me sujetó por la ...