-
Una herencia familiar muy complicada XV
Fecha: 17/07/2026, Categorías: Incesto Autor: Viejo Intrepido, Fuente: TodoRelatos
... dijo entonces Andrea – Aún es pronto y podemos llegarnos al pueblo para comprar pan, jamón, embutidos, y de paso hacemos unas tortillas con los huevos y las patatas que hay en nuestra casa, y que hay que comer antes de que se deterioren. Salieron del cobertizo tras dejar a “Rayo” de nuevo recogido y haberle acariciado, y una vez afuera les explicaron a las demás la propuesta de Tere de ir a comer a la cascada, y entonces Helena se ofreció a ir junto a Pen, Gea y Cata a comprar lo que hiciese falta, mientras las demás preparaban unas tortillas y unos cuantos tápers con ensalada. Sofía, Andrea, Tere y Li que se ofreció a ayudarlas, pues también había propuesto hacer esa excursión y estaba muy animada, entraron en la casa y las restantes, junto a Apolo se quedaron esperando sentados en el porche a que volviesen las demás, haciendo bromas sobre que le parecía a Apolo la veterinaria, bromas que en el caso de Afro eran bastante provocativas. Por su parte cuando Helena arranco su descapotable con Pen a su lado y las dos mayores detrás, se sorprendió al escuchar a la copiloto que dijo algo azorada: -Cuando mi madre ha dicho que tienes cara de felicidad desde que te he dado el “sí quiero”, me gustaría confesarte una cosa y que tanto Gea como mi madre la escuchen. Me da realmente una gran vergüenza decirlo, pero creo que es lo más honesto que diga el verdadero motivo de mi aceptación, aunque eso pueda ofenderos a ti a mi madre y a Gea. Es cierto lo que he dicho antes, que verte ...
... desnuda, excitada, sudorosa y sexualmente desatada, me ha parecido hermoso, y hasta cierto punto me habría gustado estar junto a ti, a tu lado, besándote y acariciándote, pero mientras que mi hijo me diese parte de lo que te estaba dado a ti. Desde hace años, desde que mi Apolo se hizo un hombre sueño con tener relaciones incestuosas con él constantemente, y posiblemente los escandalosos gemidos que dice mi madre que doy cuando me masturbo eran para que el los escuchase. De verdad siento que lo que os he dicho pueda cambiar vuestra opinión sobre mí. -Joder que fuerte. – dijo Gea con cara de asombro – Y no lo digo por lo que deseas, lo digo por haber tenido los ovarios de decirlo en voz alta. Pero hija, que quieres, si mi nieto tiene una pija que encandila, y no te puedo juzgar pues a mí tampoco me importaría que el chiquillo me diese unos cuantos empujones. -Coño, pues lo mismo que opino yo. – dijo riendo Cata – El único problema es como se lo pueda tomar Helena. -Pero que tonta eres cielo. – dijo Helena dirigiéndose a Pen – Como voy a opinar de ti por lo que piensas o dejas de pensar, cuando tú me has visto hacer lo mismo que tu deseas. Pero quiero que tengas muy claro que a tu hijo no tienes que presionarle demasiado, el estará encantado en hacer lo que tú deseas, compartirnos mientras nosotras nos besamos y acariciamos, no puedo decir que me lo haya confesado, pero lo cierto es que no lo ha rechazado cuando yo se lo he propuesto mientras nos duchábamos juntos, en ...