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Infidelidad con un poco de morbo
Fecha: 18/07/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Ayesha, Fuente: CuentoRelatos
... me encontré contra la mesada tan cerca de su cuerpo y de sus labios que me quedé sin aliento, sin pensarlo acercamos aún más nuestras bocas y nos besamos. El beso fue intenso, desesperado, hacía mucho tiempo que nuestros cuerpos nos pedían a gritos ese tipo de contacto y nuestras mentes no lo permitían. Su lengua ávida penetraba cada vez más profundo en mi boca y sus manos comenzaron a tocar mis pechos colándose impetuosamente bajo mi blusa, nunca imaginé que albergara tanta pasión en su interior bajo esa apariencia tan calma y serena. Besó apasionadamente mi cuello del lado más sensible (¡sabía que eso me volvía loca! no debí habérselo contado) mientras yo respiraba entrecortadamente y disfrutaba del roce de su sexo duro e hinchado contra el mío. Deslizó sus manos bajo mi falda, acarició mi vagina depilada por sobre la tanga, luego la corrió e introdujo uno de sus dedos, susurrándome al oído “Estas toda mojada putita, te voy a coger toda”, sus palabras me hicieron perder el control y me dejé llevar por la situación. Mi vagina se terminó de empapar y le pedí a gritos que me la metiera de una vez. Abrió su pantalón, bajó su bóxer, me subió a la mesada de la cocina y me la introdujo entera mientras seguía apelando a mi morbo con sus palabras y estimulaba mi clítoris con sus dedos. Yo redoblé la apuesta y contesté a sus palabras con frases que salían de lo más profundo de mi ser: “soy tu puta” “como me gusta tu verga” “metémela hasta el fondo”. No pude aguantar mucho ...
... porque estaba terriblemente excitada, y terminé en un orgasmo de escándalo que hizo temblar todo mi cuerpo. Me di cuenta que él también estaba muy cerca de acabar y solté la frase justa “llename toda la concha de leche”, Julián apresuró sus movimientos y culminó con un profundo gemido. Nos quedamos unos minutos abrazados en la misma posición, hasta que le pedí si podía pasar al baño. Sentía un poco de vergüenza por la situación y no sabía que decirle cuando volviera y lo mirara a la cara, pero la verdad que no me arrepentía de nada, ese hombre era un animal salvaje, nunca imaginé que podría excitarme tanto y hacerme perder ese autocontrol del que siempre presumo. Me higienicé un poco, me acomodé la ropa y regresé a la cocina. Él ya había ido al otro baño y se había acomodado la ropa, nos miramos por unos segundos sin saber qué decir y comenzamos a reírnos. Decidí romper el hielo y decir algo: A: Te lo tenías bien guardadito ¿eh? Nunca imaginé que fueras tan apasionado… J: Disculpame, yo no soy así… pero vos me volvés loco y… A: Ya está, no tenés nada de que disculparte, esta cena fue divertidísima (sonriendo pícaramente). Me voy a ir porque en cualquier momento va a llegar tu esposa y la verdad que hoy no querría encontrármela… Me pegué a su cuerpo y le di un beso apasionado para despedirme, sentirlo junto a mí y disfrutar esos labios me hizo recordar lo que había pasado hace un rato y volví a excitarme. Quería dejar en claro que por más que cada uno tenga sus ...