1. Con la recepcionista del salón de masajes


    Fecha: 19/07/2026, Categorías: Hetero Autor: glupo, Fuente: CuentoRelatos

    ... hacer nada acá en el local, pero para serte honesta, me gustó lo que pasó esa tarde en el sauna.
    
    -Ok, a mí también – respondí – entonces, si vamos a otro lado ¿me podrás atender?
    
    -Bueno, la verdad que, desde esa vez, me quedé con las ganas y no he dejado de pensar en ti. Así que tu dime cuando tienes libre.
    
    -Ahorita – respondí – en verdad tenía muchas ganas de atenderme contigo. ¿a qué hora sales de trabajar?
    
    -A las 7, me recoges de la plaza que está cerca al salón ¿ok? – respondió para mi sorpresa.
    
    -Perfecto, nos vemos a las 7.
    
    -Y otra cosita… Deja de decir que te atenderás conmigo, lo que yo quiero es coger.
    
    Aún faltaban unas 3 horas para poder ir a buscarla, así que decidí descansar, dormí una hora para estar descansado. Me bañé, me puse ropa casual, un polo, un jean y el bóxer que siempre usaba en esa época, cada vez que iba a coger. Era un bóxer que hacía notar bastante mi pene. Solo lo usaba para esos primeros encuentros con alguna chica. No era por cábala, si no para mostrar mejor al muchacho.
    
    Un poco antes de las 7 pm, llegué a la plaza, busqué en mi celular si había otra plaza cerca y no encontré, así que asumí que era esa. Le mandé una foto a Karina alrededor de las 7, para que sepa que ya había llegado. La poca autoestima que tenía en esa época hacía que me ponga nervioso. Pero todo acabó cuando la vi venir. Seguía vestida de la misma manera. Se le veía muy guapa.
    
    Me bajé del carro para abrirle la puerta, al llegar me dio un beso suave en ...
    ... los labios. Entramos al carro y partimos. Conversamos de cosas triviales mientras manejaba. Había reservado una habitación en un hotel donde acostumbraba ir con Claudia. Al llegar, nos registramos y fuimos a nuestra habitación. Todo el camino desde que la recogí, hasta que entramos a la habitación conversamos. En ningún momento nos besamos aparte del saludo. Apenas entramos a la habitación, Karina volteó, me miró a los ojos y me dio un beso muy apasionado. Esto me calentó muchísimo. Caminamos besándonos hacia el pie de la cama, mis manos recorrían su espalda y las suyas la mía.
    
    Después de unos minutos, nos separamos, nos miramos fijamente a los ojos sin decir nada. La tomé de la cintura y pude ver que se le marcaban los pezones en el top. La volví a besar y me pegué a ella. Luego le quité el top, sus hermosas tetas quedaron libres, no traía sostén. La volví a besar y comencé a manosear sus tetas, se sentían muy bien, firmes, de buen tamaño y redondas. Ella comenzó a desabrochar mi pantalón. Nos separamos, me quité el polo, el pantalón, las zapatillas y las medias, quedando tan solo en bóxer. Se notaba mi erección debajo del bóxer. Como ya dije, ese bóxer lo marcaba muy bien.
    
    Ella se bajó el pantalón de lycra y las zapatillas. Solo quedó con un pequeño calzón de encaje negro. Nos quedamos mirando, admirando cada uno el cuerpo del otro.
    
    Me acerqué a ella, la besé nuevamente, la tomé de las nalgas, esas nalgas grandes, redondas y firmes y la cargué. Seguimos besándonos ...
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