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Horas extra aún siendo jefa... II
Fecha: 21/07/2026, Categorías: Dominación / BDSM, Autor: Patricia Vergara, Fuente: TodoRelatos
... poco. Sin embargo, el sabor no se sintió como ayer, sino de una forma más ¿agradable? No sabía como explicarlo. –Hey, mírame mientras chupas. – me dijo a la vez que me dio un pequeño tirón del pelo, el cual agarró por la nuca, evitando que pudiera echar hacía atrás la cabeza. Miré hacía arriba, para ver la desagradable visión de su rostro. –Así mejor… ahora, escucha, pero no dejes de chupar. – noté como empujaba su mano hacía su entrepierna, con lo que empezó a pasar más de su polla a mi boca. Justo en el punto donde empezaba a notar un poco de arcadas, se detuvo, posiblemente porque se dio cuenta de ello y me dejó así. Parte de mi cuerpo quería escupirlo fuera, echarlo… pero, otra parte de mí me hizo empezar a chupar y succionar lentamente, mientras mi mano seguía pajeando con suavidad. Mis ojos no perdían contacto con su rostro, esperando a sus palabras. – Bien, mmm… empecemos por lo más simple. – dijo con una voz calmada, pero que se notaba que había un ligero temblor en ella. – Te he puesto un correo privado para poder comunicarnos con tranquilidad. La verdad, estoy muy orgullo hasta del nombre. “Esclava de las letras”… porque eso serás. Esclava de las letras que haya en ese correo. – noté que en sus palabras había un claro interés por reconocimiento, pero en verdad parecía un patán pomposo. No pude evitar cerrar los ojos y concentrarme un poco en seguir chupando. – Bueno, te enviaré un correo por la cuenta del trabajo. Ahí tendrás la contraseña. Quiero que esa sea ...
... la contraseña, no otra. Así te puedo seguir vigilando. – Poco a poco, subí el ritmo en la mamada, empezando a mover la cabeza un poco sin dejar que me empujara. El sabor ya no se sentía desagradable… y notaba como me empezaba a humedecer. – Y… a partir de ahí, me comunicarás todo. Quiero tener acceso a tus cuentas del banco, y quiero que me pases diariamente tu agenda… mmm… joder… y no se te olvide mi porcentaje. No quiero mentiras. – Seguí chupando, con más intensidad, lamiendo la punta de su polla a la vez que apretaba más con mi mano. – ¡Oh! Y querrás saber también lo del tiempo, ¿no? – Eso captó mi interés, y me detuve en ese instante, abriendo los ojos y mirando hacía arriba. Al hacerlo, ví al gorrino, pero tenía las dos manos levantadas. No entendía… pero entonces me dí cuenta que ya no me empujaba la nuca. Me había dejado a mi aire. – ¿Qué? ¿Pasando un buen rato? – –Mmmfffmmm… – Intenté defenderme en el acto, solo para que mis palabras se ahogaran en su polla. – Ja… veo que no aprendes… – Me dijo, y antes de que sacara su polla de mi boca, me volvió a agarrar la nuca. – No, no, no… sigue chupando, que ahora te lo explico. – Se recostó, y aflojó su agarre. Tenía dudas, pero, al final, simplemente obedecí y seguí chupando. – Ahora mismo, está programado un mensaje a los jefes, donde tengo toda la información. Este mensaje… pues… lo puedo cancelar antes de ser enviado… pero, obviamente, tienes un tiempo límite. – Miró su reloj… y sonrió. – Y deberías apurarte más… ...