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Un viaje apretado con un final feliz
Fecha: 22/07/2026, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Stephania, Fuente: TodoRelatos
Hola mi nombre es stephania antes de comenzar con el relato quisiera explicarle un poco de como soy soy una chica tamaño promedio tengo 23 años de edad y de físico dice que tengo una carita de ángel y además con una cintura muy deseable y unas tetotas que parecen hechas pero no son asi jeje, y además de ello me encanta ser una putita donde los maduritos me hacen todo y yo cumpliendo sus caprichos solo por un costo jejej igual Hubo un evento y yo fui auxiliar en una oficina que organizaba festejos. Como en ese evento sería una especie de edecan decidí viajar con una falda corta, azul marina y de vuelo. Una blusa blanca de tirantes y unas zapatillas que me provocaron mucho cansancio pues estuve de pie como tres horas. Se hizo de noche y tuve que ir a la terminal de autobuses. Eran las 8:30 de la noche y el autobús iba llenísimo, no cabía nadie más y para colmo, tuve que ir de pie. Yo tenía 18 años y pues tuve que aguantar ir de pie. Sería un viaje de una hora más o menos. Ya en carretera, sentí que alguien se acomodó detrás de mí. Apenas de reojo me d cuenta que era un señor de unos 50 años que se amoldó perfectamente a mí pues no era alto. Con el vaivén del viaje sentí como su pito se fue poniendo duro y me lo repegaba mucho. Zorra como era y soy, decidí disfrutar el momento, aunque pensé que en algún momento se bajaría en alguna parada intermedia. No fue así. Los chicos que iban sentados frente a mí se iban besando en medio de la oscuridad del interior del autobús ...
... y vi como el chico le acarició uno de sus pechos, importándole poco si lo veíamos. No había mucho qué decir, pues el tipo que iba atrás de mí se repegó más y yo podía sentir su verga muy erecta. Se sujetó de tal modo que, aprovechando la oscuridad me tomó con su mano derecha de la cadera. Yo estaba excitada, no me importaba que me llevara quizá 30 años o más, yo estaba caliente y me calenté más cuando resopló sobre mi nuca, eso me erizó… Yo esperaba que alguien pidiera bajar del autobús, pues no tenía margen de acción, este hombre me calentaba y yo casi deseaba quitarme la ropa o por lo menos chupársela. Hubo un momento en que el bajó su mano derecha y me acarició la pierna y yo lo deseaba más. Nunca me ha importado si los hombres son guapos o feos, soy más bien alguien que reacciona al físico y este tipo me estaba agasajando de una manera muy particular. Su atrevimiento fue tal que me acarició la vulva y yo me sentía morir de placer. Mi coño ya estaba muy húmedo y quería más. La pegazón siguió hasta que llegamos a Boca del Río y el autobús se quedó con unas 15 personas y yo decidí sentarme y el tipo se sentó junto a mí. Era regordete y olía bien, pues no se veía vulgar ni nada por el estilo. Me sugirió muy discretamente que nos bajáramos adelante de la última parada en la que casi se había vaciado la unidad y yo le dije que sí. Nos bajamos y cruzamos la calle. No me tomó de la mano, casi el caminó adelante de mí. Entramos a un motel barato. Era de noche, pero se ...