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El esposo del Mafioso. Cap XV 1/2
Fecha: 26/07/2026, Categorías: Gays Autor: Fiore, Fuente: TodoRelatos
... garganta. Pietro asintió despacio, como si ya hubiera esperado esa reacción. —No importa —dijo con una sonrisa forzada—. No tienes que decir nada que no sientas.— le dijo acariciando su rostro. Augusto frunció el ceño y le regresó la caricia, también acariciando su rostro, podía ver en sus ojos tristeza, decepción, una mirada que jamás había visto o imaginado que pudiera mirar en Pietro. —No es que no lo sienta… solo… —suspiró, bajando la mirada—. Me da miedo decirlo y después darme cuenta de que lo confundí con otra cosa. Pietro lo abrazó con fuerza, con ternura, pegando su frente a la de él. —Cuando lo tengas claro… solo dímelo. No importa cuándo. Yo voy a seguir aquí. Se quedaron así bajo el agua caliente, como si el tiempo se hubiera detenido, como si después del deseo desbordado solo quedara esa necesidad de pertenencia, de certeza. Augusto se apoyó en el pecho de Pietro y cerró los ojos. Tal vez no estaba listo para decirlo… pero sí estaba listo para empezar a sentirlo. Pietro salió primero de la ducha, con la toalla ceñida a la cintura, secándose el cabello. Augusto se quedó unos segundos más bajo el agua, intentando ordenar sus pensamientos. No era solo la pregunta "¿Me amas?" lo que lo inquietaba… sino el beso de Amir y el hecho de que no había podido responderle. Cuando salió, lo encontró sentado al borde de la cama. Esa imagen —tan relajado, tan suyo— encendió algo dentro de él. Caminó decidido, lo empujó suavemente hacia atrás ...
... hasta dejarlo recostado, y se subió sobre él. —No eres el único que siente celos, ¿sabes? —dijo con voz grave, deslizándole la toalla por las caderas—. ¿Qué harías si yo hubiera dejado que me besara? Pietro arqueó una ceja, sonriendo con arrogancia. —No lo hubiera permitido. —Pues yo tampoco —replicó Augusto, inclinándose para morderle el cuello con firmeza—. Pero eso no significa que no me hierva la sangre. Sus manos recorrieron su pecho y abdomen, hasta sujetar su miembro ya endurecido. Pietro quiso incorporarse para tomar el control, pero Augusto lo empujó de nuevo contra las sábanas, sujetando sus manos contra la cama. —No... hoy, voy a recordarte que tú también me perteneces. Desató la bata de Pietro y, sin romper el contacto visual, comenzó a estimularlo lentamente, subiendo y bajando su mano con un ritmo calculado. —Quiero que me mires… no cierres los ojos —susurró contra su boca antes de besarlo con fuerza. Pietro respiraba agitado, sorprendido por la iniciativa de Augusto. —Cariño… si sigues así, voy a… —Shhh… —Augusto lo calló con otro beso, más lento, más profundo Augusto se escupió en la mano y la colocó en la entrada de Pietro, comenzó a hacer círculos alrededor mientras seguía besándolo, Pietro solo gemía entre besos. Después, presionó hasta introducir el primer dedo, lento, firme, disfrutando de la sensación de invertir los papeles. Las paredes de Pietro lo recibian con gozo, luego presiono con el segundo dedo, moviéndolos con ...