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Mi cuñado marroquí 2 (Cap II)
Fecha: 03/08/2026, Categorías: Infidelidad Autor: Domadordepalabras, Fuente: TodoRelatos
... poderosa. Laura tenía una talla 90 de pecho bastante bien colocado, su piel blanca potenciaba el morbo que causaba el hecho del fruto prohibido. Su cara, antaño inconformista, rebelde y combatida, ahora se había apaciguado convirtiéndola en una mueca de subyugación consentida… Y aquellas caderas… Aquel precioso trasero, bien puesto, bien colocado, en su justo lugar, de piel blanquita, y tan elevado hacia arriba, mostrando en todo su esplendor aquel precioso coño de labios depilados, gruesos y sabrosos, y ese precioso anillo anal, bien dilatado, bien abierto, receptivo a cualquier verga del tamaño más dispar, como si ese agujero fuese ya un experto en recibir todo tipo de tamaños y dimensiones… Y viendo aquel precioso espectáculo, no pude evitar empalmarme de la manera más ruin y perversa… De repente, Abdul giró un poco la cámara y descubrimos que, ocultándola, por el ángulo de la cámara y pegada a ella, se encontraba otro cuerpo, algo más diminuto, algo menos turgente, pero igual de Sensual… Adoptaba la misma posición, en principio solo podía ver aquel trasero, también muy bonito, bien colocado, de piel blanca, y con un coño también perfectamente afeitado y con unos labios, igualmente turgentes y abultados… Pero esa piel, se veía a la legua que había vivido más batallas, Era el cuerpo de una mujer madura, y ya no me cupo la menor duda de que se trataba de Mila, mi suegra… Fue el instante en el que comencé a atar cabos… Ese fue el instante en ...
... el que lo entendí todo… Comprendí que esa Caterva de gentuza, había estado manipulando a la familia de mi mujer todo el tiempo, habían conseguido embaucar a la que en teoría era más fuerte, mi cuñada Laura, para a través de ella, chantajear, extorsionar, y manipular al resto de mujeres… Consiguiendo finalmente, hacer con ellas lo que les daba la gana… Utilizándolas para sus fines sexuales, convirtiéndolas, en moneda de cambio, para sus más bajos instintos… Y Miranda, había sido la mayor de las víctimas… Mi esposa, que se sentía la hermana mayor, que quería protegerlas a todas, se vio probablemente sumergida en aquella guerra sin cuartel… Y el hijo de perra de Abdul, en vez de ayudar, aprovechó la circunstancia. No me cabía la menor duda de que tendría que tener una charla con Miranda… Tendría que hablar con ella y pedirle muchas explicaciones. Pero ahora lo que más urgía era intentar frenar aquella aberración. Pero Lenka no llegaba… Y yo no quería que nadie sufriese daño. Mientras pensaba en mis cosas, ellos seguían discutiendo. -¿Qué te he hecho a ti?… ¿Puta asquerosa?… ¿Qué cojones, te he hecho a ti?… ¿Alguna vez te he forzado?… Solo me he aprovechado gracias al espectáculo que nos has regalado… Y por lo que he podido apreciar, lo disfrutabas…. Y bien…- -Las marcas sobre mi piel no opinan lo mismo…- -Bueno… Ahí me dejé llevar un poco por la pasión… Pero es que ver ese precioso coño, ensartado por aquel enorme ...