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Economista y prosti (1)
Fecha: 06/08/2026, Categorías: Primera Vez Autor: Dessert3, Fuente: CuentoRelatos
¡Hola! Gusto de presentarme ante ustedes, que comenzarán a saber de mí de ahora en adelante, al menos si mis relatos son de vuestro interés. Soy Sofía, 28 años, rubia, de 1.70, y, todos lo dicen y tengo espejos, cuerpo espectacular, ojos azules, cola redondita perfecta y dos hermosas tetas (de verdad). Piernas preciosas y ojos azules. Economista egresada de una universidad privada, asesora de banca privada de clientes importantes en una institución financiera. Excelente sueldo. Mi marido es Tomás, jamás lo llamamos así, porque Tomás llamamos a mi suegro, el padre de Tom. Tom o Tommy, ingeniero industrial, trabaja en una muy importante compañía, no importa de qué rubro, también excelentes ingresos, y ha sido mi amigo desde niños en la escuela, luego novio, luego marido. Único hombre en mi vida hasta 2024. En enero, en charla íntima, no hay nada que no nos hayamos hecho en lo que es sexo, me preguntó si me faltaba algo en lo sexual. Mi respuesta: “creo que me moriré sin haber estado con otro hombre y sin haber cobrado”. La respuesta mía, al tiempo de reconocer esas dos cosas, llevaba un toque de picardía. -¿Y por qué te morirías sin probar? ¡Hasta puede ser interesante y excitante! Pero si vas a cobrar, que sea mucho, mucho, que seas la mejor y más cara. ¡Aunque claro que serías la más bella, eso no se discute! -De verdad aceptarías? ¿Y si me animo? -Te apoyo en todo. Se pueden imaginar, esto no quedó así, lo seguimos hablando casi cada ...
... día. Finalmente, nos decidimos. Primero probar con alguien de confianza, después buscar algún cliente decidido a pagar pequeñas fortunas por tener sexo con una rubia espectacular(yo, modestamente) de excelente familia, cultura, empleo y cuyo marido la autorizaría a prostituirse. Condición ineludible, no poner en riesgo nuestros trabajos, que son muy buenos, ni la reputación nuestra o de los eventuales involucrados. El tema era buscar el hombre que fuera el primero en tenerme además de mi marido, al que amo desde siempre. No tuve dudas. En mi trabajo, asesoro a un inversor ideal, viudo, sesenta y pocos años, muy sólida posición económica, y siempre de muy buen humor, haciendo alguna referencia a mi belleza, sin propasarse. Se llama Ricardo y nos decidimos por él. El tema era como encararlo, y allí decidimos que yo aprovechara cualquier oportunidad. Tocaba reunirnos renovar inversiones vencidas. Al final de la reunión me comentó que en dos meses se iba de viaje. -¡Qué lástima! Iba a proponerle una conversación fuera de aquí, temas no relacionados al trabajo, lo dejaremos para su regreso. Pensó un poco y me dijo: “tengo casi todo mi tiempo libre, sabés que ya no trabajo y si es importante conversamos hoy mismo, ¿debe ser fuera de aquí”? -Sí, fuera de aquí, ¿de verdad podría hoy? -¡Por un tema personal de tan bella dama, podría siempre! -Lo veo a las seis, que es mi salida, ¿en XX? Es un lugar lindo y tranquilo. Así lo hicimos, ya me esperaba cuando yo llegué, ...